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  • Las insignificantes tumbas de los hermanos Kennedy

    Actualización 26/10/2019:

    El día 24 de noviembre de 2019 el General Francisco Franco fue exhumado del Valle de los Caídos por lo que esta entrada ha perdido parte de su significado inicial. No obstante mantengo su vigencia como recuerdo de un acontecimiento importante de mi vida.

    En septiembre de 2013, durante mi visita a Washington estuve el cementerio de Arlington. Este cementerio tiene la particularidad de que sólo pueden ser enterrados bajo él, aquellas personas que hicieron algo en defensa de la nación. Por eso allí yacen miles de soldados de todo rango o civiles como los pasajeros del vuelo 93 de United Airlines que evitaron que el avión colisionara contra su objetivo en el 11 de septiembre de 2001.

    Nos es obligatorio ser enterrado allí si has sido un héroe o una heroína, primero se consulta con la familia y si esta accede, entonces se entierra al difunto allí.

    Pero sin duda los personajes más famosos allí enterrados son los hermanos Kennedy. Tuve ocasión de ver sus tumbas. La del presidente asesinado es un pequeño mausoleo consistente en una lápida bajo la cual yacen sus restos mortales, los de Jackie Kennedy y los de uno de sus hijos, no recuerdo cual. También hay un pebetero donde una llama eterna flamea y un modesto monumento de mármol y granito donde hay esculpidas frases y discursos del infortunado presidente. La familia Kennedy no quería que se le dedicara ningún monumento ni siquiera uno tan sobrio, pero las leyes americanas prohíben que un presidente fallecido no tenga una tumba digna de su categoría.

    Por cierto, Jackie está enterrada allí  aun siendo viuda de Aristóteles Onassis, pues la tradición estadounidense reconoce sólo la viudedad del primer esposo, en caso de que una mujer haya enviudado en más de una ocasión. Sí Onassis estuviera vivo o se hubiese divorciado de Jackie, esta no tendría derecho a estar enterrada en Arlington.

    Washington (15)
    Tumba del Presidente Kennedy

    Flanqueando la tumba del matrimonio Kennedy están las tumbas de los otros hermanos. Los senadores Robert y Edward y el primogénito, Joseph, que murió en una misión durante la segunda guerra mundial a la que se presentó voluntario.

    Las tres tumbas son apenas unas diminutas lápidas blancas coronadas por tres cruces también blancas. Son tan sencillas y tan austeras que nadie diría que allí están enterrados tres de los personajes históricos más queridos e idolatrados por los norteamericanos.

    Washington (16)
    Tumba de Robert Kennedy
    Washington (17)
    Tumba de Ted Kennedy (en primer plano)

    Mirando las tumbas de Robert ,Ted y el mausoleo de JFK me dio por pensar en lo distinto que somos en España. Aquí, un dictador genocida y ladrón y su compinche golpista, El General Franco y José Antonio Primo de Rivera, están enterrados en algo llamado el Valle de Los Caídos: una montaña excavada y recubierta de mármol, por miles de presos políticos esclavizados. Un templo coronado por la cruz cristiana más alta del mundo. No puedo resistirme a contarle esta anécdota al guía que nos está explicando las cosas. El hombre me mira con asombro:

    – ¿Eso es verdad? Me pregunta incrédulo.

    – Sí, es verdad.- Corrobora una chica argentina que ha escuchado lo que yo decía.

    – Sí.- insisto yo.- Una tumba gigante para un dictador enano de un pueblo más enano todavía.

    El guía sopla con asombro y parece mirar con orgullo la tumba de JFK pero luego parece entristecer y sin mirarme comenta:

    – A este lo mató la ultraderecha.

    El guía, la chica argentina y yo ya no nos separamos el resto de la visita. Durante un tramo en silencio, la chica argentina pregunta:

    – ¿Cuantos presidentes ha habido? Pregunta de ascensor, pero algo hay que decir.

    – 45, dice el guía.

    – No, son 44. Groover Cleveland tuvo dos mandatos  no consecutivos y por tradición se le cuenta como dos presidentes.- Comento indiferente.

    – ¡No me acordaba de eso! – exclama el guía.-  ¿Cómo lo sabes tú?

    – Es por una cualidad muy europea que tengo. Se llama cultura.- Pienso para mis adentros.

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    – La película Zapruder.

  • Cosas nazis

     
     Cosas nazis
      
    En 1951 el profesor de la Universidad de Chicago, Leo Strauss formuló lo que se conoce como “Argumentum ad Hitlerum”  o “Reductio ad Hitlerum” (Reducción a Hitler) que significa que cuando una discusión se alarga en exceso, siempre una de las partes acusará a la otra de Nazi. Y claro, como todo lo que hicieron los nazis es abominable resulta que estamos muy limitados para justificar casi nada que hagamos.  Un ejemplo es este artículo donde se puede ver como el aborto terapéutico se compara con la eugenesia nazi. No entraré en este debate sólo menciono el artículo pues me ha dado la idea de confeccionar una lista con algunas de las cosas que no podemos hacer, como por ejemplo abortar, porque las hicieron, las promovieron o eran del gusto de los dirigentes del tercer Reich o de sus partidarios. Empiezo:

    1- La religión y la iglesia católica.

    Le duela quien le duela, Hitler era católico, de familia católica y la ideología y el partido nazis germinaron en la Baviera católica.  Católico era Rudolph Hess, Matha Goebbles  y la familia de Eva Braun. Aunque renegó del cristianismo nunca actuó o se definió como ateo como frecuentemente se le identifica. De hecho, la la mera religión o el misticismo es ya algo tan ligado al imaginario nazi, con o sin razón,  que también tendría que ser repudiada por ello. Dejemos a parte la oscura relación del Reich con El Vaticano.

    2- La propaganda y la publicidad.

    Nadie hizo un alarde de eficiencia propagandística antes como los nazis. Los once principios sobre propaganda de Joseph Goebbles siguen vigentes hoy día para las agencias publicitarias modernas y peor aún para los gobiernos.

    3- El amor a los animales.

    Hitler adoraba a los perros y a lo largo de su vida tuvo varios a los que trató con gran cariño, sobre todo al último, Blondie, la hembra de pastor alemán (¿Alsaciano?) a la que llegó situar por delante de su pareja Eva Braun en su escala de confianza personal. Además en este artículo puede leerse como el infame Heinrich Himmler, que ni se inmutaba en sus inspecciones a los campos de exterminio, salió horrorizado de una corrida de toros.

    4- El arte en general y la arquitectura en particular.

    Hitler fue pintor en su juventud y los nazis se dedicaron a expoliar las obras artísticas que encontraban en los países conquistados. Actividad a la que, por cierto, fue muy aficionado Hermann Göring, que acumuló miles de obras de arte robadas y que fueron encontradas tras la guerra en su poder.

    En cuanto a la arquitectura ni Alejandro, ni Gengis Kan, ni siquiera Napoleón, tuvieron un arquitecto de guardia y mano derecha como lo fue Albert Speer de Hitler. Aunque cabe decir, que la arquitectura siempre ha sido usada por todos los dictadores como demostración de poder, desde los faraones con sus pirámides hasta Franco con su Valle de los caídos. ¡Uy! perdón he llamado dictador a Franco, ¡qué cabeza la mía!

    5- La música clásica.

    Alemania es el país de los grandes compositores y los nazis se enorgullecían de ellos , en particular de Richard Wagner. Somos miles de aficionados a la música clásica a los que nos irrita que se le relacione a con los nazis a pesar de que el genio de Bayreuth llevaba demasiado tiempo fallecido como para poderlo considerar un simpatizante del régimen. En cambio Carl Off, autor de la tan popular Carmina Burana, sí fue un nazi de tomo y lomo pero a nadie parece importarle.

    6- La estética y la imagen.

    Ningún otro régimen dictatorial cuidó tanto su imagen y su estética. Los nazis prácticamente tenían una imagen de marca. Fue Hugo Boss el que diseñó los uniformes de las SA conocidos como camisas pardas y fabricó tanto los uniformes de las SS como los de las Waffen SS. En cualquier tienda de maquetas, las relacionadas con el ejército alemán durante la S.G.M. superan en mucho a todas las demás en oferta. Aclaro que esto es una observación mía y no está basada en estudio estadístico alguno.

    7 – La comida sana y las campañas contra el tabaco y el alcohol.

    Hitler era estrictamente vegetariano, como Steve Jobs por ejemplo, y no bebía alcohol. Tampoco fumaba y creo recordar haber leído que prohibió hacerlo en su presencia.

    8 – La Coca-cola.

    La empresa norteamericana Coca-cola no quiso renunciar a sus beneficios en el mercado alemán cuando el gobierno americano prohibió a sus multinacionales comerciar con el tercer Reich. Para ello cambió el nombre a sus fábricas alemanas y comenzó la distribución de una bebida con sabor a naranja, fácil de producir en tiempos de guerra y tuvo un gran éxito. Esa bebida recibió el  nombre de Fanta.

    9 – Volskwagen, Porsche y Ford.

    El escarabajo fue promovido por el régimen y diseñado por Ferdinand Porsche a partir de unos bocetos del propio Hitler.  Más desconocido pero quizás más grave fue la directa vinculación entre el magnate del automóvil Henry Ford y la ideología nazi. Ford fue el autor del libro: El judio internacional, del que el propio Hitler decía, que le había servido de inspiración. En agradecimiento el Führer condecoró a Ford.

    10 – Otras cosas relacionadas de algún modo con los nazis.

    • La gente rubia.
    • Los ojos azules.
    • La palabra socialismo.
    • La investigación médica, especialmente en genética.
    • La NASA, (Véase Von Braun)

    Recomiendo la lectura de este artículo  sobre un texto de Eduardo Galeano, donde se habla de más cosas que deberíamos detestar por tener relación con los nazis.

    Cosas nazis
    Sí Peter. Cosas nazis.

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