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  • Programando Nostalgia: Recuerdos de un Amstrad en el OXO

    Programando Nostalgia: Recuerdos de un Amstrad en el OXO

    Nunca me he sentido admirado por mis capacidades o mis logros, quizás porque no tengo capacidades ni logros.

    Lo más parecido que había experimentado como genuina admiración fue cuando mi sobrino, de niño, se quedó boquiabierto viendo como le até los cordones de sus zapatos sin soltarlos en ningún momento. El pobre debió pensar que su tío era una suerte de prestidigitador.

    Hasta que el otro día fui admirado 2 veces.

    Primera vez: Visité el museo OXO de madrid. Es un museo con ejemplares antiguos de ordenadores, consolas y otros dispositivos expuestos a modo de evolución de los videojuegos.

    Entre todos ellos destacaba un ejemplar de un ordenador AMSTRAD CPC 464, la portentosa máquina de 8 bits con cassette integrado y monitor en color… ¡incluido!

    Los jóvenes que pululaban por el museo con cierto desinterés por las versiones antiguas de la Play Station y la Xbox, intentaban infructuosamente comprender como funcionaba aquella maravilla tecnológica del pasado.

    Llamaba tanto la atención que opacaba al Commodore 64 y al Sony HITBIT , auténticos monstruos cibernéticos de los 80 que compartían expositor con él y que ejecutaban juegos antiguos en televisores primitivos.

    Y la razón de tal atención era que parecía que para que hiciera cosas, debía de programarse de alguna manera y ese misterio hipnotizaba a aquellos muchachos.

    Torpemente intentaban escribir instrucciones que hicieran reaccionar al aparato pero su única respuesta era un fastidioso «Syntax Error»

    Entonces aparecí yo y con gran seguridad y aplomo tecleé lo siguiente:

    10 CLS

    20 PRINT «HOLA MUNDO»

    RUN

    El inmisericorde AMSTRAD limpió la pantalla y sobre su fondo azul eléctrico imprimió la frase: «HOLA MUNDO»

    El joven público emitió un sonoro «Oh» como si estuvieran observando a Michael Jackson haciendo el moonwalk por primera vez en 1983

    • ¿Cómo hiciste eso? – Exclamó un joven ligeramente obeso con barba incipiente.

    No contesté. Era mi momento y decidí dejarles un recuerdo imborrable y tecleé en el domado AMSTRAD:

    10 CLS

    20 FOR T = 1 TO 1000

    30 PRINT T

    40 NEXT T

    RUN

    Una vez empezó a ejecutarse el programa, alguno de aquellos muchachos tan versados en el MINECRAFT o en el FORNITE exclamó:

    • ¡Está imprimiendo los mil primeros números naturales!

    Me marché sin decir nada percibiendo en mi interior la admiración de aquellos púberes que habían presenciado el milagro de la programación en BASIC… bueno de la programación de ordenadores sin usar la IA y encima en un lenguaje ancestral. Algún buen recuerdo

    Segunda vez: Visité el museo OXO de Madrid, programé un ordenador prehistórico e iba acompañado de una mujer real de considerable belleza, demostrando que los frikis también pueden conocer el amor.

    Y tú? ¿Cuál fue la primera máquina que programaste en BASIC o cuál fue tu primer ordenador de 8 bits? Déjamelo en los comentarios.

  • Miodesopsias.

    Miodesopsias.

    Llevo bastante tiempo si actualizar mi blog debido a que los humores vítreos de mis ojos decidieron desprenderse de mis retinas. El del ojo derecho el día 1 de julio del corriente y el del ojo izquierdo siete días después.

    Noté que algo estallaba dentro de mis ojos. Chispazos de luz y extrañas formas como de tentáculos aparecieron de pronto en mi campo visual. Luego una mancha oscura, que parecía revolotear a alrededor como un insecto en verano atraído por mi gorra sudorosa. No me extraña que a esas manchas, mezcla de humor vítreo corrompido y restos de sangre les llamen “moscas volantes”. Eso parecen, aunque yo diría que la de mi ojo derecho se asemeja más al mapa de Gran Bretaña que a un díptero, incluso puede apreciarse parte de la costa de Irlanda. A la del ojo izquierdo no le encuentro parecido alguno. Puede que sea porque es más débil y está más atrás en mi campo visual y no me molesta tanto.

    Sea como sea, a esas manchas que aparecen de improviso proyectando su sombra sobre la retina los médicos las llaman miodesopsias. Yo ya tenía alguna pequeñita, como la mayoría de las personas muy miopes pero al parecer si te han operado de cataratas o te han sometido a una iridectomía es fácil que aparezcan de mayor tamaño, y claro, yo tenía todos los números y me ha tocado. Lo que me preocupa es que ahora tengo todos los números y el complementario para el desprendimiento de retina y aunque mi médico me ha dicho que no hay indicios de tal cosa, yo ya no me fío.

    En fin, aunque no he perdido agudeza visual, el tener permanentemente dos moscas volando a mi alrededor es francamente incómodo. Creo que estoy mejorando aunque mi médico me ha dicho que tengo para rato pues las moscas volantes no tienen tratamiento alguno y sólo cabe esperar que los restos de sangre se absorban y el humor vítreo recupere algo de su forma anterior lo cual es factible debido a que todavía soy joven y el desprendimiento ha sido relativamente leve.

    Leer y escribir me cuesta bastante y tengo que aprovechar los pocos momentos en que mis ojos no me molestan para trabajar, pues la rendición de mis humores vítreos ha coincidido con un trabajo temporal como delineante que he encontrado. Con todo lo que está pasando en España más algunas cosas que se me han ocurrido, tengo ganas de escribir en mi blog, pero por el momento voy a forzar lo menos posible mis ojos, a pesar de que mi médico me ha dicho que puedo llevar una vida normal y que las molestias en los ojos son prácticamente psicosomáticas. Tan sólo me ha recomendado no levantar pesos por un tiempo y mantener la cabeza erguida lo más posible, así que con tumbarme boca arriba a ver la tele y no practicar deportes rurales vascos, tengo la recuperación a la vuelta de la esquina.

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    Mi operación de cataratas.

  • ¿En Australia es año nuevo antes que en España? ¿De verdad?

    ¿En Australia es año nuevo antes que en España? ¿De verdad?

    Sí, cada 31 de diciembre es año nuevo antes en Australia que en España. Es así, no podemos cambiarlo. No hay la más remota posibilidad de que algún año sea al revés.

    Es más, en caso de ocurrir algún día que el año nuevo llegase a España, antes que en Australia, los medios de comunicación tendrían entre manos un notición, pero el efecto de la rotación de la tierra sobre el calendario no llega ni  a curiosidad en estos tiempos, donde se supone que ya casi nadie cree que la tierra es plana y está apoyada en una tortuga gigante.

    Así que que todas las televisiones ofrezcan año tras año, con gran alborozo la gran noticia de que en Sidney celebran el primero de enero, cuando aquí es mediodía, con majestuosos fuegos artificiales sobre el edificio de la ópera es, sencillamente, ridículo.

  • Mi operación de cataratas.

    Mi operación de cataratas.

    He padecido de cataratas durante toda mi juventud. Desde el diagnóstico hasta mi reciente operación han transcurrido nada menos que 28 años. 28 años de visión turbia, de ceguera nocturna, de burlas en la universidad, de dificultad para leer, de dolores de cabeza, de ojos ardiendo por el esfuerzo,  de todo tipo de trucos para poder trabajar y de  mentiras para evitar que mis jefes supieran que no veía. Ahora que todo quedó atrás, me propongo explicar mi experiencia a través de las preguntas más frecuentes que me han y que yo mismo he formulado durante esta etapa de mi vida. Empecemos.

    ¿Qué son las cataratas?

    Las cataratas consisten en la perdida de transparencia del cristalino que es la lente natural del ojo humano.

    ¿Por qué se llaman cataratas, tienen algo que ver con derrame de algún líquido del ojo?

    No, en absoluto. El término cataratas deriva del griego «kata-rrā́k-tēs καταρράκτης» que significa «reja», «celosía» lo cual es bastante descriptivo.

    ¿Cuándo te diagnosticaron las cataratas?

    La primera vez que me gradué la vista a la edad de 15 años cuando como muchos jóvenes empecé a mostrar síntomas de miopía.

    ¿Las cataratas no son una enfermedad de personas mayores? ¿Cómo puede tener cataratas un adolescente?

    Lo más probable es que fueran cataratas congénitas, es decir nací con ellas.

    ¿Entonces no veías bien por culpa de las cataratas?

    No, mis cataratas eran corticales, es decir, afectaban sólo a la parte externa del cristalino. La parte central estaba sana y perfectamente transparente. Mi merma de visión se debía a la miopía.

    ¿Entonces por qué suponían un problema para ti?

    Las cataratas empeoraron sin que todavía tenga claro el porqué, aunque los médicos se inclinaban a pensar que la cortisona que tengo que tomar de vez en cuando para combatir los ataques de asma que padezco, provocó que las cataratas se extendieran poco a poco hacía todo el cristalino, por decirlo de forma sencilla. En la siguiente fotografía puede verse mi ojo izquierdo antes de la operación, con la pupila dilatada que permite apreciar la catarata.

    ¿Cómo afectaba a tu visión las cataratas?

    De dos maneras:

    • Las cataratas cuando todavía eran leves provocaban la refracción de la luz que entraba en mis ojos, dispersándola y haciendo más difícil el enfocar los objetos.
    • La progresiva opacificación del cristalino hacía que la cantidad de luz que percibía fuera cada vez menor. En los últimos años prácticamente no veía nada de noche o en recintos mal iluminados.

    Sí la cosa era tan grave, ¿Por qué no te operaron inmediatamente?

    Voy a intentar explicarlo de manera sencilla:

    La operación de cataratas que yo necesitaba, suponía la extirpación del cristalino y su substitución por una  lente artificial. Esta es la manera de proceder habitual y no comporta demasiado riesgo, pero en pacientes jóvenes hay factores que desaconsejan la operación y qué son:

    • Los tejidos intraoculares son más fuertes y resistentes con lo que la extirpación del cristalino se hace más difícil y se corre el riesgo de dañar el interior del ojo.
    • El ojo tiene una flexibilidad natural que hace que el globo ocular se adapte modificando su forma para que, junto al movimiento de enfoque del cristalino, se obtenga una imagen nítida en la retina. Sobre los 45 años, perdemos esa flexibilidad del ojo y el enfoque se hace más difícil.
    • También perdemos la facultad de enfoque sí el cristalino es extirpado, por lo que los médicos evaluaron si operarme de cataratas supondría una ventaja con respecto a llevar gafas, y decidieron que llevando gafas vería mucho mejor que con la operación dado que mantendría la máxima profundidad de campo que mis ojos podían dar, es decir, la distancia donde se pueden ver los objetos con nitidez.

    ¿Cuándo fue aconsejable la operación?

    Como la mayoría de personas empecé a tener síntomas de vista cansada sobre los 41 años. Es decir, ya no veía bien de cerca por causas naturales y por tanto la perdida de enfoque provocada por la operación era irrelevante.

    ¿Entonces te operaron enseguida y todo fue bien?

    Pues no. En los exámenes previos a la operación mi oftalmólogo, apreció que las cataratas «empujaban» hacia el interior del iris todo lo que hay entre el cristalino y éste, por lo que no había espacio para introducir una prótesis.

    ¿Y te operaron a pesar de ello?

    No, en realidad me tuvieron que intervenir previamente para corregir ese defecto mediante una operación llamada «Iridotomía«

    ¿En qué consisten?

    Consisten básicamente en la perforación del iris mediante un laser quirúrgico nd-YAG (neodymium-doped Yttrium Aluminium Garnet) para eliminar tejido y hacer sitio para la prótesis.

    ¿Perforar el iris con un laser debe doler?

    Se siente un ligero pinchazo. Pero es absolutamente soportable.

    ¿Notaste alguna mejoría en la visión tras las Iridotomías?

    No, esta intervención no tiene efecto alguno sobre la visión.

    ¿Bueno, y después qué?

    Esperé dos meses hasta que los ojos se recuperaran del todo de las Iridotomías y me preparé para las operaciones de cataratas de la siguiente manera:

    • Me hicieron un análisis de sangre como es habitual en cualquier operación quirurgica.
    • Me hicieron una biometría que consiste básicamente en tomar medidas del ojo para poder decidir el tipo y graduación de la lente a implantar.
    • Tuve que tomar antibióticos y ponerme una serie de colirios 48 horas antes de cada operación.

    ¿Cada operación, pero es que hubo más de una?

    Sí claro, me operaron los dos ojos en diferentes intervenciones con un plazo de 1 mes entre ellas.

    Pues a mi abuelo le operaron los dos ojos a la vez, ¿no entiendo por qué a ti no?

    • La mayoría de las veces se suele operar un ojo cada vez para evitar la propagación de infecciones entre ellos. Pero si la persona está ya completamente ciega o como ya indiqué antes, es muy mayor y por consiguiente es más fácil extirpar el cristalino, pueden operarse ambos ojos a la vez. De todas formas es algo que depende del criterio del médico.

    ¿En qué consistió la operación?

    La cirugía de la catarata consiste en la extracción del cristalino enfermo. En mi caso se extrajo solo la parte dañada y se dejó la porción posterior de la cápsula que es el envoltorio que protege al cristalino. Esta porción sirvió de soporte para la prótesis que ocupa el mismo lugar que el cristalino extraído. el cual tiene que salir por una pequeña hendidura en el globo de apenas tres milímetros. Esto es así para permitir que la herida cicatrice más rápido y tenga menos riesgo de infección. Claro que el cristalino no cabe por esa apertura, por lo que mediante la técnica de emulsificación por ultrasonidos, se rompe en pedacitos que se aspiran con un equipo especial. La prótesis o lente intraocular utilizados en mi caso son plegables para caber por la incisión y una vez dentro del ojo se extiende como un mantel.

    ¿Parece complicado, debió de durar mucho?

    Entre 20 y 30 minutos, entre preparativos en el quirófano y la intervención en sí, que cálculo no duró más de 7 minutos.

    ¿Fue con anestesia general o local?

    Fue con anestesia local y estuve consciente todo el tiempo.

    ¿Se siente algún dolor o molestia durante la operación?

    Ninguno. A veces un ligero tirón.

    ¿Pero debe de ser angustioso ver cómo te manipulan el ojo?

    La verdad, es que no se ve nada más que una luz fija como cuando te enfocan con una linterna pero más tenue. ¡No te enteras de nada, vamos! Además, se suele administrar al paciente un sedante para evitar posibles ataques de ansiedad.

    ¿Qué notaste tras la primera operación?

    Me di cuenta de lo mal que veía. Con el ojo operado veía todo muy claro mientras que con el ojo todavía con la catarata parecía estar mirando a través de un cristal ahumado.

    ¿Hay efectos secundarios o problemas postoperatorios?

    Pueden aparecer problemas en determinados casos pero en el mío, no tuve ningún problema pues seguí la medicación de después de la operación rigurosamente.

    ¿Tuviste que hacerte unas gafas especiales durante el periodo entre operaciones?

    No, dejé de usar gafas simplemente. Con el ojo operado veía bien de lejos y con el otro bien de cerca.

    ¿Una vez operado el otro ojo ya ves perfectamente?

    De lejos sí. Pasé de tener una visión del 12% a más del 80% sin gafas.

    ¿Entonces ya no necesitarás gafas?

    Sí necesitaré, para ver de cerca. La prótesis ya no se mueve como lo hacía el cristalino natural, por lo que su profundidad de campo es como la de la lente de una cámara fotográfica sencilla y va desde unos 30cm hasta el infinito. Es un mal menor dado que ya por mi edad estaba mostrando síntomas de vista cansada y el uso de gafas de lectura era inevitable, me operase o no.

    ¿Merece la pena pasar por todo esto? ¿Aconsejarías la operación a quienes puedan dudar porque ven suficientemente?

    Sí, merece la pena, siempre claro está que lo aconseje el médico. Algunas personas que ven mal pero todavía se valen, dudan pero es porque no son conscientes de lo poco que ven. El cerebro se va adaptando a la progresiva pérdida de visión y esta pérdida no puede ser cuantificada hasta que vuelves a tener un cristalino limpio.

    Ahora puedo ver donde piso en zonas oscuras, puedo ver las estrellas más tenues, que no lo hacía desde niño, ya nadie me tiene que coger de la mano para bajar por unas escaleras mal iluminadas ni volveré a perderme por Barcelona de noche por no poder leer el rótulo de las calles. Como me dijo mi médico:

    «He vuelto a nacer»

    Quiero aprovechar para dar las grácias al Dr. Nelson Solarte Bacca y a Isabel Marañon su ayudante, y compañera mía del BUP, por haber hecho realidad este sueño de poder volver a ver con normalidad.

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    Miodesopsias. (Efectos secundarios de la operación de cataratas)

     

  • El despreciable John Wick

    El despreciable John Wick

    No puedo creer que haya visto y disfrutado esta abominación. La muerte es algo que no se ve de igual manera con 20 años que con casi 51. En esta película hay según el conteo de «Te lo resumo así nomás» 68 muertos ¡68!

    John Wick (la primera) es una película terrible pues contiene dos mensajes tan repugnantes como engañosos:

    • Matar por dinero es una profesión como otra cualquiera y si sigues ciertas normas, los asesinos a sueldo son gente respetable.
    • John Wick es un buen tipo.

    No, John Wick es un tipo deleznable, un criminal, escoria, pero la cara de niño bueno de Keanu Reeves y su inmenso carisma nos hace creer que es un héroe con honestas motivaciones. Sí Wick hubiese sido interpretado por Marton Csokas o por  Michael Shannon no pensaríamos igual.

    Por otro lado, los elegantes e íntegros criminales de la «Mesa Alta» o más bien de la mafia rusa, se lo tienen muy creído y la verdad dejan mucho que desear.

    Voy a intentar explicar por qué pienso esto.

    John Wick es un canalla despreciable.

    1-John Wick es un asesino.

    Partamos del hecho de que John Wick es un sicario, un bandido. No es un padre al rescate de su hija (Taken), ni un ex soldado de Vietnam intentando liberar a sus compañeros (Rambo) ni un ex agente de la CIA castigando a una banda de proxenetas (The Equalizer). Es sencillamente un criminal.

    Ha vivido y muy bien de matar gente y esta disfrutando de un retiro dorado que la gente decente no puede ni imaginar. Pero le roban el coche y le matan al perro, tras la muerte de su esposa. Esto le sirve de excusa para la matanza de 68 tipos. (71 personas si contamos a su amigo Marcus, a Miss Perkins y al tipo negro que retiene a esta en el hotel).

    Un coche y un perro motivan a Wick a acabar con decenas de seres humanos, que son gente de su misma profesión, gente que está trabajando, gente que por muy mafiosos que sean posiblemente tienen madres, esposas e hijos. ¿Es este tipo por el que sentimos empatía? ¿Porque su esposa falleció? ¿No sabía su mujer a qué se dedicaba? Bien que se debió beneficiar de lo que ganó sembrando la ciudad de cadáveres.

    2 – John Wick además de asesino es impío y cruel.

    Wick se entera que quien le ha robado el coche y matado al perro es Iosef Tarazov, el hijo del capo de la mafia rusa para él que algún día trabajó, y que este está oculto en una especie de sala de fiestas llamada, «El Circulo Rojo» y es aquí donde podemos ver calaña de John Wick.

    Urde un plan que consiste en: ¡entrar en la discoteca a ver qué pasa! Y pasa lo que tenía que pasar. Lo descubren y se ve obligado a escapar matando a todo el que se le pone por delante, disparando entre los clientes sin pensar en las bajas inocentes que pudiera causar.

    ¿Este es el asesino más letal? ¿Cuál era su plan de huida? ¿Está tan afectado por la muerte de su mujer y de su perro que no rige? Lo repugnante es la cantidad de gente que muere para nada porque Iosef escapa sin problemas ¿Era así como Wick llevaba su vida profesional? Con sinceridad, no entiendo la reputación de este psicópata.

    Habida cuenta de como se maneja su amigo Marcus, que sabe donde está su objetivo en cada momento, es un infalible francotirador y actúa de manera quirúrgica. Este tipo si es un autentico sicario confiable y no un salvaje suicida que se lía a tiros y se expone a continuamente a cuchilladas, tortazos y disparos de esbirros.

    La mafia rusa e incluso la «Alta Mesa» no funcionan.

    1-Tienen empleados poco fiables.

    • Lo primero que hace Iosef es llevar el coche de Wick para que le hagan lo que sea que le hacen a los coches robados, al taller de un tal Aurelio, quien es a mi juicio corresponsable de tanta muerte por su estupidez, inmadurez y el primer indicativo de que la organización mafiosa no chuta.
    • Cuando el tal Aurelio ve el coche lo reconoce de inmediato, sabe que es de Wick y que habrá problemas. Lo podría haber aceptado, decirle a Iosef que tardará unas horas en arregarlo y después llamar a Wick o esperar su llegada y explicarle lo que ha pasado.
    • Puede que John Wick hubiese pensado un mejor y más discreto plan de venganza, quizás no tan brutal, debido a que tenía el coche, pero no, decide encabronarse por una tontería que dice Iosef y pegarle, lo cual provoca que Viggo se entere de la imprudencia de su hijo y ponga en alerta a todos los esbirros y mafiosos del mundo.

    2-Su informadores no informan correctamente.

    • ¿Cómo se enteró Iosef Tarazov en dónde vivía John Wick para así poder robar su coche? ¿Uso los contactos que toda organización criminal tiene para encontrar su domicilio? Y sí fue así, ¿Cómo que nadie le advirtió que allí vivía un tipo con el que no hay que meterse, no solo por ser un sicario letal sino porque estaba fuertemente vinculado con su propio padre?
    • Vale, supongamos que le siguieran ¿Cómo el hijo del principal jefe mafioso no sabe quien es John Wick? ¡Pero si le conoce todo el mundo en el hampa! ¡Hasta la policía sabe quien es, a qué se dedica y que es intocable!

    3-Viggo es muy mal padre.

    Cómo ya he comentado Iosef está oculto en el Circulo Rojo. Lo dicho la mafia rusa no funciona. En El Padrino (1972) cuando Michael Corleone mata a McCluskey y a Sollozzo es inmediantamente enviado a Sicilia para protegerlo del resto de la mafia, pero Viggo decide que lo mejor para la seguridad de su hijo es que se vaya de picos pardos a un puticlub en vez de enviarlo una temporada al lugar más recóndito de la estepa siberiana, hasta que pueda acabar con Wick.

    4 – Viggo es un capo de la mafia mediocre.

    Viggo Tarazov, es el jefe de la mafia rusa y trabaja para la «Mesa Alta» se sabe por las monedas de oro que se aprecian en su caja fuerte. Podría haber pedido ayuda a esta. Es obvio que esta organización debe obtener algún beneficio de sus mafiosos. Toda la parafernalia de los hoteles «El Continental», los sobornos a la policía y seguro que a sus jefes políticos, además de todas esas armas y tecnología avanzada cuestan una pasta. No podrían haber intervenido de alguna manera. Podrían haberle enviado un mensaje del tipo:

    -. «Ostras John Wick, por un perro la que estás liando. Ten aquí tienes un coche nuevo y deja de jodernos el chiringuito»

    No sé, parece que se ponen de parte de Wick de inmediato, Viggo no debe llevar muy bien su organización o les cae mal.

    Y no me extraña pues al enterarse de lo que su hijo ha hecho se cabrea le da una paliza y entonces sólo entonces, le explica quien es John Wick. La explicación de Viggo merece un momento de atención:

    En primer lugar le dice que John Wick es El Baba Yagá, «el hombre del saco» no sólo eso, Wick era a quien mandabas a matar al hombre del saco.

    Luego le dice que Wick era socio suyo, no empleado, socio, y que por una mujer le pide poder dejar la organización. No entiendo por qué John Wick tiene que pedir permiso a nadie para irse y menos a Viggo porque este no era ni mucho menos tan poderoso como lo es ahora y eso se sabe por la frase que de manera solemne pronuncia:

    -. «Los cadáveres que enterró aquel día sentaron las bases de lo que somos hoy.»

    Es decir eran una organización mucho más débil así que ¿Cómo tuvo arrestos Viggo de ponerle condiciones al Baba Yagá. ¡Lo había visto matar a tres tipos en un bar con un lápiz! ¡Y le pide algo imposible! Se entiende que matar a alguien muy importante en condiciones muy difíciles ¿No pensó Viggo que Wick es un sicario, un ser amoral, que a lo mejor hubiese preferido matarlo a él en vez de arriesgarse en una misión, por lo visto, casi suicida? De acuerdo, Viggo le dice a su hijo que Wick es un tipo integro, pero en este caso con avisar con 15 días de antelación era más que suficiente.

    A pesar de la explicación, El hijo de Viggo no es capaz de comprender la magnitud del follón en el que se ha metido y Viggo casi desesperado organiza su protección ¿Cómo no pensó lo mismo cuando Wick le pidió retirarse?

    Algunas consideraciones cinematográficas.

    Dicen que John Wick es un intento de resucitar o al menos prestigiar el cine de acción de los 80 cuyos protagonistas ahora dicen, presentan una «masculinidad tóxica» Quizás sea por ello que esta película contiene los mismos clichés de aquellas:

    • John Wick es invencible. Puede con rusos más altos y pesados que él en segundos (pero tarda un rato largo en deshacerse de Miss Perkins, la corrección política ante todo).
    • John Wick sobrevive a caídas de sea cual sea la altura y a embestidas de automóviles sea cual sea su velocidad.
    • John Wick sangra de manera moderada por profundas que sean las puñaladas.
    • John Wick tiene una puntería sobrenatural salvo cuando apunta al Iosef.

    Por otro lado sus enemigos no se quedan atrás.

    • Se enfrentan a él cara a cara y sin táctica aparente.
    • Acuden a la muerte sin rechistar mientras pisotean los cadáveres de sus colegas muertos por docenas.
    • Viggo no valora el costo económico de enviar a sus huestes a la muerte. El INEM debe estar a rebosar de sicarios bien preparados, desempleados.
    • Viggo no solo desaprovecha la oportunidad de matar a Wick (cuando su hijo sigue vivo) de un disparo en la cabeza sino que se comporta como se espera de un villano estereotipado, se va sin comprobar que Wick ha muerto dejando que sus esbirros lo maten de una manera complicada. ¡Es el Baba Yagá, Viggo, tú lo conoces, ¡pégale un tiro! No me extraña que la Alta Mesa no te valore!

    Lo dicho una película terrible, con un éxito tal que tiene dos secuelas (que he visto) y una en proyecto, pero con un guión flojo y un protagonista repugnante. (Solo Keanu Reeves puede hacer creer que un tipo así es un héroe romantico)

    Para mí la muerte es el fin. Merece una larga decadencia, una digna agonía y tiempo de reflexión, de recuerdo de preparación. Pero un disparo en la cabeza es, no sé, estás fuera del universo, así, de repente, sin la ceremonia que el dejar tu única vida merece. Y la existencia sigue sin ti.

    Es la magia del cine, deshumanizar a un colectivo: mafiosos, stormtroopers, orcos y ya los puedes matar por decenas… Estoy deseando que estrenen la próxima entrega.

    Para saber más:

    El director de ‘John Wick’ reconoce que matar a cientos de personas por un cachorro es una «locura»

  • Mi viaje de Gulliver.

    Mi viaje de Gulliver.

    Visité Londres por primera vez en el sangriento verano de 2005 por un azar del destino del que no hablaré y fue una semana antes de las vacaciones que había programado en Egipto.

    ¡Qué tiempos! Yo me sentía todavía joven y las cosas no me iban del todo mal. Tenía ánimos para emprender dos viajes en un verano, acababa de salir de una gran bache en mi vida y me sentía renacido.

    Todo mi presupuesto estaba destinado a comprar todas las emociones posibles que pudiera en Egipto. Es cierto que tuve suerte y encontré una oferta de última hora, vamos un chollo , pese a lo cual, viajé a todo lujo incluyendo crucero por el Nilo con las mismas 5 estrellas que el hotel Marriott de El Cairo, ubicado en el que fue el palacio que le construyeron a Eugenia de Montijo cuando se fue con su Marido Napoleón III a inaugurar el canal de Suez.

    En Londres, pues, quise gastar poco dinero ya que además, la libra esterlina estaba a dos euros. Pero no me importaba, allí estaba yo solo, en la tierra de mi bisabuelo, durmiendo en un hotel barato donde la recepcionista ponía cara de desesperación cuando le hablaba en inglés y donde no me cobraron el desayuno seguramente porque les resultaba menos oneroso que intentar entenderme.

    Tuve que caminar mucho pues los recientes atentados en el metro habían provocado el cierre de la mayoría de líneas del suburbano así que algunas cosas me las perdí por puro agotamiento físico y otras por no poderlas pagar como los 10€, al cambio, que costaba entrar en la abadía de Westminster para poder ver la tumba de Isaac Newton.

    Pasé aquellos días absteniéndome de todo lo que no fuera absolutamente necesario, comiendo en McDonald’s o en la calle, bocadillos de pepino con mantequilla  comprados en Marks & Spencer Food. Además hizo algo de fresco y llovió.

    No fue un viaje cómodo pero lo pasé muy bien viendo todos los tópicos turísticos  desde el ineludible Big Beng, hasta la Piedra de Rosetta, el único icono egipcio que no podría ver en su país.

    Luego me fui para Egipto, la cosa no salió como esperaba.

    Para empezar era mi primera vez en un país africano y en un país árabe. No estaba preparado para asumir todo lo que vi allí y que nada tenía que ver con la épica de monumentos milenarios y faraones sino con el terrible paisaje humano que me encontré.

    Durante todo el crucero por el Nilo y en mi estancia en El Cairo la miseria y la injusticia social me impidió disfrutar del viaje. No porque no conociera la pobreza, La Barcelona de mi niñez estaba bien provista de ella sino que era la primera vez que la observaba desde la cúspide del lujo y la riqueza, pues para la mayoría de paisanos egipcios yo era rico y muy rico.

    Todos los monumentos, los templos, la maravillosa ribera del Nilo adornada de hermosos minaretes se me eclipsaron por la horda de niños pedigüeños, niños enfermos, algunos deformes o mutilados, rodeándote para obtener calderilla o boligrafos. Niños  que eran capaces de pedirte en catalán que les comprases unos abalorios cuando se enteraban de que venías de Cataluña.

    Mendigos por todas partes, alzando sus manos, metiéndolas entre el enrejado de las estructuras metálicas dispuestas para separar a los turistas de la muchedumbre misérrima y que pudiéramos ver la esfinge, por ejemplo, sin ser molestados.

    Lejos me quedaba la mística de Abul Simbel, Karnak, Luxor o Guiza frente a las polvorientas fachadas de los suburbios de El Cairo que no se reparan porque el desierto las golpea sin piedad, dando a aquellos edificios un aspecto mortecino y desolado, a pesar de la mucha gente que allí malvive.

    Es cierto que pasé buenos momentos y vi muchas cosas que ansiaba ver desde niño pero la arrogancia de los visitantes Saudies tratando a sus criados como ganado, mujeres condenadas al Nicab, gente viviendo en tumbas de familiares exhibidos como atracción turística, ancianos trabajando al carecer el país de un sistema de seguridad social, el caos en los servicios públicos, la corrupción policial que viví en primera persona y la mirada picara de niños sin más futuro que la mendicidad, hicieron que dejase Egipto con una sensación de tristeza y porque no decirlo, de cierta culpabilidad por haber participado en un viaje de lujo a un país tan pobre. Me prometí a mí mismo que si algún día volvía al tercer mundo como turista será en condiciones más modestas y decentes.

    Y así fue como tuve mi particular viaje cual Gulliver. Era pobre en la capital del imperio británico,  era el enano entre los gigantes de Brobdingnag pero fueron días maravillosos. En cambio en el Egipto de los Faraones del que sólo queda expolio y arena fui el turista rico, el gigante entre enanos de Lilliput y me sentí infeliz. Una lección que me dio la vida y de la que he tomado nota.

  • Cuento de navidad

    Cuento de navidad

    Hipercor de Meridiana, interior tarde.

    En la frías vísperas de nochebuena, el viejo David curioseaba entre los anaqueles de la sección de juguetes. Caminaba despacio parándose de vez en cuando para pulsar los botones de prueba de los que hacían ruido.

    De repente se le acercó un tipo. No era muy alto, con barba de tres días. Su ropa era vieja y sus zapatos desgastados. Se dirigió a él interrumpiéndolo mientras oprimía las teclas de un móvil que imitaba los ruidos de animales de granja.

    • Hola David. ¿Cómo estás?
    • Bieeen. – Contestó David al principio con cautela pensando que era un pedigüeño y después con incomodidad por haberle llamado por su nombre.- ¿Cómo sabe como me llamo?
    • Lo sé todo sobre ti. Soy el espíritu de las navidades pasadas.
    • Encantado de conocerle.- Contesto alarmado.- Pero ya me iba se me va a pasar la hora en el parquin y no quiero volver a pagar, ya sabe.
    • No tan rápido, tengo un mensaje que darte. Además sé que no tienes coche.
    • Ya verá pero tengo prisa. – Dijo David haciendo aspavientos para que un segurata barrigón que se encontraba a escasos metros le viera. Pero este no reaccionó.
    • No pueden vernos, David. Estás en mi dimensión espiritual ¡Uuuhhh! Y no te dejaré ir hasta que me escuches.
    • Oiga esta es una historia muy manida. ¿No me diga que tendré que aguantar también al los espíritus idiotas de las navidades presentes y futuras?
    • No David.- Contestó condescendiente el fantasma.- Tú sólo tienes un espíritu que soy yo. ¡Uuuhhhh! Lo de los tres espíritus es para empresarios despiadados.
    • Vale y ¿qué quiere? No recuerdo haberle hecho nada malo a nadie en nochebuena.
    • No es eso. Lo que pasa es que no te dejas llevar por el espíritu navideño. No dejas que la felicidad de estos días inunde tu corazón.
    • ¡Eso no es cierto! Ya me he comido unos cuantos polvorones y algunas figuritas de mazapán ¿Y qué hay más navideño que el mazapán?
    • No me refiero a eso.- Comentó el fantasma haciendo gesto de desesperación.- No estás comprando. No estás gastando suficiente. Piensa en la gente que no tiene dinero. Cómo les gustaría estar en tu pellejo. Recuerda como estabas el año pasado: en el paro, con los bolsillos vacíos. ¡Mírame! Soy el reflejo de lo que eras hace un tan sólo un año.
    • Pero si estoy comprando ¿Por qué iba a estar en el Hipercor sí no? Lo que pasa es que estoy comparando precios.
    • ¡Y una porra! Sólo pulsas teclas de juguetes para probarlos. Te he visto pulsar el capó de esa ambulancia para que suene la sirena y antes aprestaste la barriga de aquel minion para que riera.
    • Estoy buscando juguetes para mi sobrino… ¡eso!
    • No me engañas. A tu sobrino ya le has comprado un Buzz Lightyear barato y se lo darás el día de reyes. Estás aquí porque en el fondo te mueres por comprar. ¡Quieres gastar sólo porque es navidad! Pero tu maldito ego te lo impide.
    • Yo no necesito una fecha especial para comprar. – Comentó David con gesto despectivo. – Estás son unas fiestas consumistas sin ningún  valor moral.
    • «… sin ningún valor moral». Bla, bla, bla. – contestó burlón el fantasma.- Vas de intelectual y ni siquiera acabaste la carrera.
    • Yo por lo menos estoy vivo.
    • ¡Qué gracioso! – dijo el fantasma algo dolido. – Lo que pasa es que no tienes dinero suficiente para comprar lo que quieras. Si te hubiera tocado la lotería ya veríamos donde iba tu intelectualidad.
    • ¡Exacto no tengo dinero! Por eso no compro ¿está contento? ¡eah! Ya puede irse. Me siento una persona mejor. ¡Misión cumplida!
    • Me temo que no es suficiente. Ya sé que no tienes mucho dinero pero te recuerdo que tienes una tarjeta de crédito y también la del Corte Inglés.- Indicó el espíritu frotándose las manos.
    • No las llevo encima. – Contestó David mirando hacia un niño que lloraba porque su mamá no le compraba no se sabe qué.
    • ¡Falso! Desde principio de diciembre las llevas contigo.
    • Es por si tengo una emergencia ahora en vacaciones me muevo mucho y…
    • Las llevas porque quieres comprar pero te falta un empujón.- interrumpió el fantasma.- Pero no temas para eso estoy yo aquí.
    • Gracias pero, de verdad, no necesito nada.
    • No es cuestión de necesidad es cuestión de comprar cosas que molan.
    • ¡Qué no! pesado.
    • ¡Va hombre! Tu hermano ha estrenado un iPhone 6 plus, te mueres por tener uno igual.
    • Yo ya tengo un Galaxy Note 4 que es mucho mejor.
    • ¡Qué más quisieras! Eso es un móvil de perdedor. ¡Un iPhone es un IPhone y te lo podrías comprar. ¿Qué me dices?
    • ¡Qué no!
    • Tu tablet está vieja. ¡Cómprate una nueva!
    • ¡No! Todavía sirve, además sólo la uso ver porn… digo el You Tube.
    • ¿Un nuevo teclado para tu ordenador de esos que se iluminan?
    • ¡No!
    • ¿Una suscripción a Netflix?
    • ¡No!
    • ¡Un palo de «selfies»!
    • Grrr. ¡Qué ordinariez!
    • ¡Pues una catana!
    • ¡Déjame en paz!
    • Unos auriculares con manos libres para tu fantástico Note 4.- Dijo el fantasma con tono de burla!. -Los tuyos se han roto.
    • Mmm. ¡Es verdad!
    • ¡Lo ves! comprarlos es una necesidad, no un capricho infantil.
    • ¡Vale! pero sólo porque los necesito.
    • ¡Que sean de esos con volumen! Debes proteger tus oídos.
    • Mmm. ¡Es cierto! Pero serán más caros.
    • ¿Tus oídos no merecen el gasto extra?
    • Mmmm.
    • ¡Uy! Esos están muy bien y tienen cable antienredos.
    • ¡Tu sí que me está enredando!… Aunque, deben de ser muy prácticos.
    • Comprarlos azules o rojos. Todo el mundo lleva auriculares blancos.
    • Esos negros satinados son bonitos y tienen volumen y cable antienredos… ¡30€! ¡Qué barbaridad.
    • ¡Venga que es navidad!
    • De acuerdo sí prometes que te me dejarás en paz.
    • ¡Prometido!

    Y así fue como el viejo David, imbuido por el espíritu navideño y con la ayuda del fantasma de las navidades pasadas comenzó poco a poco a llenar su corazón de esperanza y un carrito de supermercado de cosas necesarias: Una agenda de Star Wars, un termo en forma de lata de cerveza, una recortadora de barba con aspirador, una flor de pascua, un mapa de La Tierra Media  y por supuesto, los auriculares con cable antienredos.

  • ¡Vamos mujer! Si necesitas reggaetón.

    “Para el que ha tenido una buena madre, las mujeres son sagradas.”

    Proverbio.

    Reconozco que no me gustan las actuales campañas contra la violencia de género. Las apoyo, pero las encuentro paternalistas, sobreprotectoras y a veces estigmatizadoras para los hombres.

    Pese a todo me avergüenzo como hombre de lo que las mujeres tienen que aguantar. No sé cómo pueden hacerlo. Deberíamos haber avanzado mucho en cuestión de igualdad y respeto pero me parece que estamos en franca regresión. Como ejemplo de esto quiero comentar y comparar dos canciones. Las dos son latinoamericanas y las dos tratan de hombres que le ofrecen “consuelo” a una mujer. Al igual que hice en una entrada anterior preguntando como habíamos pasado de Janis Joplin a Miley Cyrus, quiero preguntarme de nuevo como hemos pasado de una canción a otra.

    La cantata de Santa María de Iquique. (1969)

    La cantata de Santa María de Iquique fue compuesta por el músico chileno Luis Advis en 1969 e interpretada principalmente por el grupo Quilapayún. Narra la matanza perpetrada por el ejercito chileno el 21 de diciembre de 1907 en la ciudad de Iquique, donde murieron entre 2.000 y 3.000 trabajadores del salitre que se encontraban, acuartelados en la Escuela Santa María de dicha ciudad, durante una huelga general que el gobierno mandó reprimir.

    Toda ella es una obra musical sublime pero para mí hay una parte que destaca sobre las demás: la llamada “vamos mujer”. Dice así:

    «Vamos mujer, partamos a la ciudad. Todo será distinto, no hay que dudar confía, ya vas a ver, porque en Iquique todos van a entender. Toma mujer mi manta, te abrigará. Ponte al niñito en brazos.  No llorará, confía va a sonreír. Le cantarás un canto, se va a dormir. ¿Qué es lo que pasa?, dime, no calles más.»

    El hombre intenta animar a su mujer y contagiarle su optimismo ante la marcha hacia Iquique. Le dice  que haga, lo que él cree son cosas de mujeres, con tranquilidad. Que cuide del niño y no que se preocupe pues cuenta con su protección simbolizada en la manta. No obstante la mujer está preocupada y eso desconcierta al curtido obrero del salitre.

    «Largo camino tienes que recorrer atravesando cerros, vamos mujer. 

    El marido parece advertir a su mujer que su actitud no es la mejor para enfrentarse al duro viaje que les espera.

    «Vamos mujer, confía que hay que llegar, en la ciudad podremos ver todo el mar. Dicen que Iquique es grande como un salar, que hay muchas casas lindas. Te gustarán. Confía, como que hay Dios, allá en el puerto todo va a ser mejor. ¿Qué es lo que pasa? Dime, no calles más.»

    Otra vez el hombre intenta animar a su esposa explicándole cosas que él cree son del agrado de las mujeres. El mar, casas bonitas… Pero la mujer no traga. El obrero es valiente y está motivado por eso no entiende la actitud de su mujer.

    «Vamos mujer, partamos a la ciudad. Todo será distinto, no hay que dudar. No hay que dudar, confía, ya vas a ver, porque en Iquique todos van a entender.»

    El obrero endurecido del salar  no entiende que su mujer intuye que la cosa acabará muy mal, como así fue. Esta parte de la cantata enfrenta el comportamiento valeroso pero a veces infantil de los hombres contra la intuición y la sensibilidad femenina. Frente a la ingenuidad del hombre que cree que las cosas van a cambiar está la sensatez y la mejor comprensión de la realidad de la mujer.

     Esto es lo que nos venía de Latinoamérica en los 70.

    Veamos lo que nos viene en la actualidad.

    Ginza (2015)

    Canción interpretada por un tal J. Balvin ha sido número uno de la radio en Estados Unidos, México y España entre otros países de Latinoamérica. Dice así:

    «Si necesita reggaetón dale. Sigue bailando mami no pare. Acércate a mi pantalón dale. Vamos a pegarnos como animales

    Las mujeres al parecer necesitan reggaetón y para satisfacerlas el hombre se ofrece a practicar el conocido paso de baile conocido como “perreo”. Esta modalidad coreográfica se practica del siguiente modo: Una mujer debe desproveerse de toda dignidad, por ejemplo mediante el abuso del alcohol. Luego tiene que refregar su culo en la entrepierna de un anormal acomplejado. No es como bailar un minueto pero no es fácil coordinar los movimientos cuando los bailarines están colocados y carecen de educación primaria.

    «Muévete a mi ritmo. Siente el magnetismo. Tu cadera con la mía (boom). Hacen un sismo.»

    La onomatopeya de «sismo», Boom, es de lo más curiosa. ¿Qué ruido harán las bombas? ¿Trrrrgrrrrrbrrrr?

    «Ahora da lo mismo. El amor ahora es turismo. Diciéndole que no al que viene con romanticismo.»

    En esto hay que darle la razón al tipo. Una discoteca repleta de tipos con la visera de las gorras hacia atrás sobrexcitados no es el ambiente propicio para acercamientos amorosos, sino más bien de tiroteos entre bandas de narcos.

    «Si te dan ganas de bailar pues dale. En esta disco todos somos iguales.»

    Nuevamente el tipo da en el clavo, en esta disco todos son igual de penosos.

    «Te ves bonita con tu «swing» salvaje. Sigue bailando que pa eso te traje.»

    Claro, no la vas a llevar a una disco para presentar la declaración de la renta. ¡Qué tío!

    «Sexy baila y me deja con las ganas. Y yo hoy estoy aquí imaginándolo. Sexy baila y me deja con las ganas.»

    ¿No habíamos quedado que la habías traído para bailar? ¿De qué diablos hablas? Mejor vas al aseo y te refrescas la cara con agua fría.

    «Que bien te queda a ti esa faldita. Ella es señora, no es señorita.»

    Después de una rima digna de Rubén Darío, se establece uno de los requisitos indispensables en el mundo reggeatonero: la mujer a conquistar es ineludiblemente la mujer casada con otro. Es un tema recurrente en este tipo de canciones (véase el clásico Dale Don dale). No eres un macho, macho hasta que no le quitas la mujer a alguien. Si lo tienes que matar pues se le mata y luego te llevas a la chica como si le hubieses robado su canuto de plata para esnifar, que para eso las mujeres son posesiones.

    «Sexy baila y me deja con las ganas. Como te luces cuando lo meneas. Cuanto quisiera hacerte el amor. Enséñame lo que sabes.«

    ¿No habíamos quedado que aquí el amor era turismo?

    El resto es repetición y no merece comentarse. Por cierto, si alguien me acusa de ¡Racista de la música! que le den.

    En fin, pregunto de nuevo. ¿Cómo hemos pasado del “Vamos Mujer” al “Ginza”? ¿Qué es lo que ha ido tan mal?

  • Vocaciones y limitaciones

    Inspector Callahan.- “… Trabajo en esta ciudad Briggs”

    Teniente Briggs.- Y yo antes que tú pero nunca he tenido que sacar la pistola de su funda y me enorgullezco.

    Inspector Callahan.- Reconozco que eres un gran tipo, los hombres deben conocer sus limitaciones.

    Harry el fuerte (1973)

    Hace poco tiempo pasé un fin de semana con viejos conocidos. Ya se sabe hay que cultivar las amistades, salir un poco de la rutina y esas cosas. La verdad es que el plan pintaba bien y acepté a pesar de lo renuente que soy a salir de mi zona de confort. Las actividades propuestas fueron las siguientes:

    Sábado.

    Este día fue grande. Visitamos el Teatro Museo Dalí en Figueres. Dalí es mi pintor favorito y de niño y adolescente copié muchas veces el Cristo de Port Lligat y la Leda atómica este último cuadro que puede ver con mis propios ojos ese día. Recorrí todas las planta en estado de éxtasis disfrutando de cada rincón incluyendo aquellos que no están dedicados a su obra y que contienen cuadros soberbios como «El cementerio» de Modest Urgell o algunos realmente originales de Antoni Pixot. Incluso me hice una foto frente a la tumba de Don Salvador Dalí, Marqués de Púbol el que para mí, junto a Xavier Cugat, el Catalán más influyente que ha existido.

    Pero no quiero hablar de arte sino de las dos personas que vendían las entradas. Verán nosotros las teníamos compradas por Internet pero necesitábamos los billetes en papel para poder acceder al Museo. Habían un hombre y una mujer en la taquilla a quienes nos dirigimos para que nos dieran los «tickets», pero el horario de expedición de entradas empezaba a las 10:30 para la sesión de las 11:00 y eran las 10:15. Firmemente nos dijeron que no darían ninguna entrada hasta las 10:30. Es normal pensar que ya que están sentados en la taquilla podrían empezar el reparto de boletos y así lo hicieron mis conocidos y gran parte de las personas que empezó a acumularse en cola frente a la taquilla. Algunas de estas se mostraron muy molestas con la actitud de los empleados del museo y algunas insistieron, pero erre que erre, hasta las 10:30 se negaron a repartir ni un billete. Muchos empezaron a protestar y criticar la actitud inflexible de los vendedores de entradas, pero yo no.

    Con la edad y con lo mal que lo he pasado a veces en mi trabajo soy bastante tolerante. Yo tengo un empleo vocacional. Me encanta lo que hago y lo hago bien aunque sin brillo. Pero a pesar de tener la suerte de trabajar en lo que me gusta a veces no me he sentido con fuerzas o ánimos de enfrentarme a mi ordenador. La depresión, la ansiedad y mi mala salud dificultaban mucho el poder enfrentarme a medidas, cálculos y planos. A veces necesitaba esos escasos minutos previos a mi inicio de jornada para tomar aire y encontrar fuerzas para empezar un día oscuro y lleno de angustia. Pienso si hubiese podido soportar todo aquello si mi empleo no me gustase. ¿Cómo habría superado 8 horas sentado frente a un cristal vendiendo boletos? porque por muy buen profesional que seas y por bien que te paguen no creo que nadie tenga vocación de taquillero.

    Aquellos tipos pueden que fueran indolentes, estén acomodados en un empleo seguro o simplemente acaten las normas de la empresa a rajatabla, pero ¿y si esos minutos antes de las 10.30 eran su tiempo para encontrar las fuerzas para acometer una jornada laboral tediosa atendiendo a turista despistados y a gente impaciente? No, yo no protesté. Los trabajadores deberíamos ser más solidarios entre nosotros pues todos tenemos malos días en los que nos cuesta empezar o tratamos de manera descortés a los clientes.

    Domingo.

    ¡Ay! La actividad del domingo era practicar kayak en las Islas Medas. O sea consistía en montarse en una piragua e ir desde la playa de l’Estartit hasta esos preciosos islotes. Conmovido por la belleza del paisaje y pensando que se parecería a remar en un estanque accedí a participar.

    Primero me ataviaron con un chaleco salvavidas que no era más que una cosa poco fiable de corcho y que apenas pude abrocharme debido a mi prominente abdomen y al miedo que empezaba a sentir y que confundía las ordenes que mi cerebro enviaba a mis miembros.

    Luego una monitora de bastante guapa, atlética y con el moreno típico de las personas relacionadas con la mar, nos condujo hasta el punto de partida, pero antes nos tenía que dar las correspondientes instrucciones a las cuales preste toda la atención que mi característica cobardía me permitía. la cosa fue tal que así:

    Instructora guapetona.- Bueno ahora os daremos a cada uno una pala.

    Yo.- ¿Una pala? ¿Es que hay que cavar?

    Instructora guapetona.- Esto es una pala – dijo la chica mostrando un remo al tiempo que nos decía como debíamos cogerlo para usarlo.

    Yo.- ¡Menos mal! se refiere a un remo, no tengo yo el cuerpo para hacer castillos de arena- Pensé mientras el miedo empezaba a hacerme temblar moderadamente.

    Instructora guapetona.- Y esto es un kayak –  comentó señalando una piragua amarilla de plástico.- tiene unos agujeros por los que el agua que se introduce sale y esto hace que se mantenga estable.

    No soy capaz de describir el terror que sentí cuando vi aquel trozo de plástico mohoso de apenas tres metros de largo por uno de ancho en el que se suponía debíamos adentrarnos en la mar oceana. En ese momento no me preocupaba tanto el navegar en ese trasto como el saber si mi culo cabría en él. Además no ayudó a tranquilizarme el hecho de que la piragua tuviera agujeros por donde se mete el agua, yo creía que los barcos no tenían que tener agujeros en su casco, pero bueno que se yo.

    Instructora guapetona.- Es para dos personas y la que pese más de los dos debe sentarse detrás. De esta manera aumenta la estabilidad y maniobrabilidad del kayak.

    En ese momento me di cuenta que yo era más pesado que el amigo con el que tenía que compartir la embarcación y eso hizo aumentar mis temblores a un nivel ya perceptible para cualquiera que me mirara.

    Instructora guapetona.- La pala se maneja así – dijo haciendo movimientos rotatorios con sus musculosos brazos –  y procurad que esta entre completamente dentro del agua… no tengáis miedo que no hay tiburones, je je.

    Yo.- Pues hace poco leí que habían visto un tiburón en Alicante, recordé mientras la gente reía el comentario de la monitora – ¿y si se ha venido para aquí? ¡inconscientes!

    Instructora guapetona.- Bien el recorrido es desde este punto hasta las Islas que están a una milla náutica, o sea no mucho. – Uno de los participantes más versado que el resto en tema marineros comentó en voz baja: dos kilómetros.

    Yo.- ¡Dos putos kilómetros! esta tía flipa – pensé temblando como un recluta adolescente de la primera guerra mundial  y empezando a tener incontinencia urinaria y otros trastornos digestivos.

    Instructora guapetona.- Para girar tenéis que mover los remos de un lado a la vez de manera sincronizada y para frenar el que va detrás deberá presionar con la pala sobre el agua y…

    Yo.- ¡El que va detrás soy yo! ¡Dependemos de mí para frenar! ¡Vamos a acabar en los escollos. Socorro!

    Instructora guapetona.- ¿Y que pasa si os caéis al agua?

    Yo.- ¿Nos podemos caer al agua? ¡Nadie me había hablado de esto!

    Instructora guapetona.-  Pues veréis tenéis que…-  la monitora empezó a imitar maniobras para acercarse al kayak, subirse a él e iniciar nuevamente la navegación.

    Yo.- No soy capaz de caminar y silbar al mismo tiempo y pretende que haga todas esas contorsiones sumergido en el mar proceloso. ¡Dios ayúdame!

    Instructora guapetona.- Pero no tengáis miedo, el chaleco evitará que os hundáis y todo será muy sencillo.

    Yo.- Pero si el chaleco es un maldito trozo de «corchopán» que ni se infla ni nada, pensé recordando mis ochenta y muchos quilos.

    Instructora guapetona.- Es poco probable que tal como está la mar hoy haya oleaje. Aunque puede que sople la Tramontana y tengamos olas suaves que nos lleguen laterales y esas pueden desequilibrarnos y hacernos volcar.

    Yo.- Lo que faltaba la Tramontana. ¿Pero no ha dicho que era una embarcación estable? y lleva media hora la tía describiendo formas de naufragar.

    Instructora guapetona.- En caso de oleaje lateral deberemos dirigir la proa hacia las olas para mantenernos estables.

    Yo.- ¿Poner la proa hacia las olas? ¿Pero se ha creído que soy el Capitán Cook?

    La monitora siguió dando instrucciones que apenas atendí debido tanto al ataque de pánico que empezaba a experimentar como a la velocidad con la que hablaba. Era muy guapa y sabía una barbaridad de navegación pero sus capacidades pedagógicas dejaban mucho que desear. En fin, una vez se acabó el vertiginoso cursillo de iniciación, tomamos nuestros puestos en las embarcaciones.

    No pude ni remar 20 metros. petrificado en la piragua, presa de la ansiedad y con un intenso dolor en todos mis músculos por la tensión hice regresar a mi compañero a la playa escoltados por la monitora, la cual me propuso ir en la zodiac que va con el grupo para su seguridad hasta las Islas, pero yo sólo quería volver a tierra firme y decliné la invitación. Una vez en en la playa mi amigo tomó un kayac individual y se perdió en el horizonte con la monitora.

    Recuperado frente a un café de la ansiedad y los calambres sentí una sensación de fracaso. No por regresar acojonado a tierra, nunca he sido partidario de asumir riesgos innecesarios y como no sé como hubiese reaccionado de haber caído al mar, es posible que hubiese puesto en riesgo también a mi amigo. Además la Tramontana arreció y produjo un oleaje tal que todo el grupo de piragüistas tuvieron que ser rescatados y llevados en un barco de verdad a tierra lo que me hizo pasar de cobarde a prudente ante sus ojos. No, lo que me avergonzaba era el no haber sido capaz de decir que no cuando me propusieron esta actividad acuática para la que no estoy preparado.

    Y es que un hombre ha de conocer sus limitaciones.


  • Elecciones municipales para niños.

    El municipio es la forma de gobierno más próxima y reconocible para el ciudadano común. Lejos de los grandes asuntos de estado y de las mareas macroeconómicas, el alcalde es el encargado del pavimento de las aceras, de la recogida de las basuras y de la poda de los arboles. Cosas simples, fáciles de percibir y sobre todo cercanas a la gente.

    El candidato a alcalde o a concejal debe pedir nuestro voto de manera amable, como lo haría un padre o una madre. El alcalde es el cabeza de esa gran familia que conformamos los habitantes del municipio. Quizás por eso las consignas políticas se vuelven ñoñas, pueriles de tan amables, que parecen destinadas a niños o como mucho a adolescentes.

    Por ejemplo, el entrañable Señor Trias, alcalde de Barcelona, con el que por cierto, colisioné caminando por la «Fira de Santa Llúcia» hace unos cuatro o cinco años provocando cierto desconcierto entre el gentío; nos deja saber que: «Cree en las personas «. Pero en mi opinión son las personas las que debería creer en él, ya que Barcelona no es cualquiera cosa y al frente del consistorio tiene que haber alguien de mucha confianza. De todas maneras gracias Don Xavier por creer en mí, ando falto de autoestima.

    Hay otros candidatos dados a la obviedad. El otro día, creo que fue en Mollet del Vallés, pero si no pido perdón, vi como un alcaldable decía desde sus «afiches» electorales: «Fulano. El alcalde para Mollet«. Ya sé que es retórica, pero no creo que nadie se presente a las elecciones municipales de Mollet del Vallés para ser alcalde de Tegucigalpa.

    En  Montmeló, donde, por ahora, me gano las habichuelas, los candidatos presentan el denominador común del trato cercano y didáctico aunque con matices. El candidato del PSC dice que: «Le gusta Montmeló«. No es un mal eslogan, dado que son ellos los que gobiernan ahora, pero volvemos a la obviedad, El candidato socialista nunca nos diría por ejemplo: «Montmeló es una cloaca hedionda plagada de ratas a la cual detesto, pero quiero ser alcalde de todas formas».

    El candidato convergente es más generalista con su patriótico «Hagamos pueblo, Hagamos país«. En primer lugar no sé que pensarán los Montmeloninos, de que a su pequeña, ciudad famosa en el mundo entero por albergar el campeonato de España de Formula 1, se le llame pueblo, pero eso es punto y aparte. Lo que verdaderamente importa es que tanto el «pueblo» o el «país» ya deberían estar hechos, no olvidemos que entre Montmeló y Montornés del Vallés estuvo uno de los primeros asentamientos romanos en Cataluña y si en todo este tiempo no está hecho, mal vamos. El candidato de CiU debería ofrecerse a administrar el pueblo y el país, no a hacerlos.

    Tampoco el candidato de Iniciativa pierde la cercanía con el ciudadano pero es más tajante y menos obvio. «Cambiemos Montmeló«. Eso vamos a cambiarlo, no sirve. El actual consistorio lo ha hecho fatal. Lo malo es que su eslogan me recuerda a un anuncio de permuta o trueque del tipo: «Cambiamos pequeña ciudad de provincias con actividad deportiva internacional por moto Vespa de segunda mano en buen estado».

    Aunque para obviedad, y con esto concluyo, tenemos el clásico entre los clásicos, variante del usado por el Sr. Trias, y que sirve para todo tipo elecciones, he visto algunos ejemplos en la tele estos días. Me refiero, como no a: «Mengano, un alcalde para las personas» es bueno aclararlo, no me gustaría darle mi voto a un señor o señora que al alcanzar el bastón de alcalde, se preocupe únicamente de los intereses de los ornitorrincos y los osos hormigueros.

    En fin, creo que esta vez votaré. Estoy tan cabreado como lo estuve durante las elecciones europeas a las que no acudí, pero los candidatos a alcalde son tan cercanos y tan familiares que quién puede desairarlos con la abstención. Yo no, desde luego.