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  • Rosa María.

    RosasEn el último curso de F.P.II en el pupitre de al lado se sentaban dos chicas. Milagros y Rosa María. Milagros era a pesar de su purulento acné una chica muy atractiva, la típica tía buena de la clase, pero a mí la que me gustaba era Rosa María. Era morena, con unos ojos verdes saltones algo separados entre sí de más, lo que la afeaba un poco. Llevaba un perfume que me encantaban y vestía muy recatada pese a lo cual no lograba disimular que sus sujetadores tenían copas muy adentradas en el abecedario.

    Hice cuanto pude en llamar su atención, con lo único que tenía en aquella época: mi facilidad de palabra; además claro, de hacerme el encontradizo o desvivirme por ayudarla cuando requería mi ayuda, que no era en pocas ocasiones, pues un par de asignaturas le resultaban difíciles. Pero nada, nunca percibí en ella aquella señal, aquel indicio de que podía pasar a mayores y proponerle salir y esas cosas. No obstante cuando un adolescente de 19 años, como era yo, está en celo no le resulta fácil desistir y continué con el juego.

    Una tarde de invierno,  a la salida de la academia vi a Rosa María montar en la moto de un tipo musculoso. Era su novio y un novio con vehículo propio. Nada podía yo hacer para competir con aquel Maciste motorizado, así que con un gran sentimiento de frustración dejé de revolotear alrededor de Rosa María. Eso sí, no deje de saludarla ni de ayudarla si tenía alguna duda en matemáticas.

    Una tarde que me crucé con ella y con Milagros, las saludé fríamente como a alguien que sólo conoces de vista. Milagros comentó en voz baja a Rosa María:

    –          El David ya no va detrás de ti.

    No sé dio cuenta, pero la oí y en ese momento me quedó claro que todo lo que hice para llamar la atención de su amiga dio resultado pero, simplemente ella nunca estuvo interesada.

    El curso acabó. El día de la entrega de notas estaba exultante. Tenía todo aprobado con notable alto y eso no sólo me garantizaba el acceso directo a la universidad sino al centro al que quería ir. Todos los que habíamos aprobado fuimos a tomar algo al bar de siempre para celebrarlo. Como no cabíamos todos dentro, compré un refresco y salí a tomarlo en la calle. De repente vi llegar a Rosa María y a su novio en la moto. Aparcaron y se quitaron los cascos. Pude ver como el tipo duro le espetaba algo casi a gritos a Rosa María, esta contestó, la réplica del tío fue propinarle un bofetón que se oyó a un lado y a otro de la calle Juan de Garay. Rosa María bajó la cabeza y el tipejo aquel la cogió de la mano como quién tira de un perro que se para a olisquear, como se agarra algo que es de tu propiedad. Yo no era rival para aquél gorila pero pensé en hacerle frente, la juventud ya se sabe, pero no lo hice pues pensé:

    – Una mujer no es un perro, no es una propiedad y si prefiere estar con él a estar conmigo por algo será.

    Los dos se dirigieron al bar donde estaba yo y al pasar junto a mí Rosa María alzó sus ojos, los ojos saltones por los que bebí los vientos y me miró. Su mirar dijo algo pero yo tal vez era muy joven para interpretar el mensaje, de hecho todavía no he logrado adivinar qué quiso decirme pese a que nunca he podido olvidar esa mirada. Puede que quisiera decirme que debía haber insistido más, que si yo me hubiese declarado ella estaría conmigo y no con aquel cabrón,… Bueno, o tal vez quiso decirme:

    – Ves porqué no te hice caso, no eres más que un enano incapaz de defender a la mujer por la que suspiras.

    Bueno ya que más da, quien sabe como piensan las mujeres. Sólo deseo que no estuviera mucho tiempo con aquel animal y que haya tenido mucha suerte.

  • Buenas personas pero no tanto.

    Día caluroso en Barcelona, muy caluroso. Sudando en el metro rumbo al despacho de mi cliente. Dentro del vagón hace mucho calor. Desde que empezó la crisis los responsables del suburbano barcelonés juegan a la ruleta rusa con el aire acondicionado de los trenes.

    En la estación de Sagrera una muchacha embarazada de muchos meses entra en el coche. Casi instantáneamente otra mujer se levanta y le cede el asiento, permaneciendo de pie frente a ella. La mujer que se ha levantado es de una gran belleza. Alta, bien proporcionada, con un pelo negro córvido y unos ojos aguamarina. Viste bien, conjuntada. Sus escasos complementos son discretos y combinan perfectamente con su ropa a todas luces de marca.

    Dejo de mirarla, no es para mí. En mi escala de inaccesibilidad de mujeres atractivas ocupa el nivel 8 de 10. Es un puesto alto dado que el nivel 9 lo ocuparían las actrices y modelos famosas y el nivel 10 lo ocupan «ex aequo» Marlene Dietrich y Katharine Hepburn.

    Prosigo con mis sudores cuando de repente esa mujer hace una extraña maniobra y se sitúa a pocos centímetros a mi lado. – Mala cosa. – Pienso, cuando una mujer guapa se me acerca tanto en un sitio público es que quiere hablarme de Cristo. Pero no hace nada, la chica permanece quieta, casi pétrea a mi lado, mirada al frente. No es tan alta como parecía pero si más guapa de lo que se entreveía.

    De golpe por el rabillo de mi prótesis intraocular percibo alboroto y confusión alrededor de la muchacha embarazada. Al parecer esta se ha desmayado pero hasta ahora nadie se había dado cuenta. Las personas sentadas a su lado se levantan gritando el consabido «Déjenle respirar». Una mujer cincuentona la abanica y otra de más edad saca de su bolso un pulverizador con agua y la rocía con fruición. No sé si es el procedimiento adecuado en estos casos pero la chica recupera el sentido y comienza a disculparse por las molestias. La mujer cincuentona sigue abanicándola y las demás, para las que lo de ser madre es algo ya superado la consuelan y la animan.

    Yo que he ido a curiosear regreso al sitio que ocupaba. la chica bella de nivel 8 ya no está. La localizo sentada rígida, pétrea con la mirada perdida al frente, en un asiento libre en el otro extremo del vagón.

    Creo entender lo que pasó: la chica de nivel 8 fue la primera en darse cuenta que la chica preñada se había desmayado pero decidió quitarse de en medio, discretamente y parapetarse detrás del abdomen del tipo corpulento que categorizaba su belleza mentalmente. – Soy buena persona como para dejar el asiento a una preñada pero no lo suficiente como para asistirla tras un desmayo. ¿Quién sabe? Igual me vomita en mis carísimas manoletinas.

    Llego a mi parada y sigo con mis sudores. Creo que tengo que modificar mi escala de inaccesibilidad, tal vez un nivel decimoprimero de «hijoputez», bueno ya lo pensaré.

     

  • Los hombres no podemos decir que no.

    Regreso de Zaragoza en el AVE. Extenuado por estar midiendo calles bajo el sol de la capital aragonesa. A mi lado sentada, una chica de unos veinte y pocos teclea frenéticamente en su iPhone. Sus uñas están esmaltadas de un verde raro, el mismo verde de sus zapatillas.

    No me llama la atención. Es muy bonita y tiene un pelo precioso y fragante pero nunca me han interesado las mujeres demasiado jóvenes. Ni siquiera cuando yo también era demasiado joven.

    Al llegar a Tarragona me pide que le deje pasar, pues yo ocupo el asiento de pasillo. Parece que se apea. Me incorporo y al pasar junto a mí, percibo lo pequeña que es y lo frágil que parece. Dando unos saltitos cómicos intenta en vano coger una enorme maleta que reposa en el portaequipajes.

    Con una sonrisa en boca y ojos me pide que la ayude a bajar el gigantesco bulto. ¡Vaya es más guapa de lo que parecía en un principio! pero me da por pensar que una mujer joven del siglo XXI no debería pedir algo así, una mujer joven del siglo XXI debería saber valerse por sí misma. Pero pienso poco rato porque los milenios de evolución pueden con cualquier razonamiento. De repente no soy un cuarentón con exceso de triglicéridos e incipiente papada. Soy el macho de lomo plateado y tengo que demostrar mi virilidad ante la hermosa hembra.

    Desconozco cuánto pesa la gigantesca maleta, pero me da igual, sean cuatro o cuarenta los quilos pienso descargarla y dársela aunque me cueste una hernia. Afortunadamente para mis maltrechas vertebras la maleta no pesa demasiado y puedo bajarla sin problemas. La chica me dedica un encantador «Muchas gracias» y se despide. Vuelvo a ocupar mi asiento. Oigo el eco histórico de mis antepasados simios golpeándose el pecho.

    El tren retoma su andadura. Vuelvo a ser el hombrecillo maduro sobrado de triglicéridos, y un pensamiento inquietante me asalta: La chica de las uñas verdes ¿de verdad no podía bajar su maleta o bien sabía que los hombres, no podemos decir que no?

  • Gorras, capotes y estados de ánimo

    Septiembre de 2013.

    Estoy  solo, cansado y pensativo en el metro de Nueva York. En la parada de la Avenida Elmhurst de la línea R, dos muchachos afroamericanos ponen música a todo volumen. A ritmo de Hip-Hop empiezan a bailar y a hacer malabarismos con sus gorras. Luego, tras lo que al parecer era un calentamiento, empiezan a hacer equilibrios y piruetas en la barras centrales del vagón. Los miro con asombro, lo hacen muy bien. Los otros viajeros deben pensar lo mismo pues sonríen y hacen comentarios  mirándoles de reojo.  Los muchachos se mueven enérgicamente y a pesar de su gran estatura consiguen realizar sus volatines y cabriolas sin molestar ni tan sólo rozar a los pasajeros. No parece que pidan dinero, simplemente bailan. Me olvido de mis obsesiones y me divierto mirándoles. En Queens Plaza se bajan, su juventud y su energía han hecho que me anime. Solo pero menos cansado y pensativo espero impaciente el momento de llegar a Manhattan.

    Mayo de 2014

    Estoy solo, cansado y pensativo en el metro de Barcelona. En la parada de Monumental de la línea 2 un anciano encorvado y apoyado en una muleta comienza a gritar palabras indescifrables. Tosiendo y expectorando, enrolla un mantón floreado con flecos a su muleta a modo de capote y comienza a citar a un toro imaginario que, también imaginariamente, le embiste. Lo miro con desazón, su actitud desconcierta y apena. Los demás viajeros deben pensar lo mismo pues apartan la vista o comentan con desdén mirándolo de reojo. Se mueve torpemente y con dificultad, pero sus medias verónicas molestan y rozan a los pasajeros. No parece que pida dinero. Simplemente torea. Me hundo en mis obsesiones y me entristezco mirándolo. Su demencia y su fracaso me abruman.  En Sagrada Familia me bajo para hacer transbordo. Solo, más cansado y más pensativo, espero impaciente el momento de llegar a casa.

  • En defensa de Jar Jar Binks

    Querido Jar Jar:

    Siento desde siempre cierta simpatía por aquellos seres u objetos que son sistemáticamente criticados u odiados simplemente porque es moda o por inercia y tú, mi querido Gunga eres un ejemplo paradigmático como lo es la letra Comic Sans, por ejemplo. Jar Jar eres La Sofia Coppola de la animación digital y es muy injusto para ti, porque  Sofía Coppola, estigmatizada por su aparición en la tercera parte de El Padrino,  quedó reivindicada con el Oscar que ganó por “Lost in Traslation ”. Pero a ti Jar Jar ¿quién te reivindica?

    Por cierto, a mi no me parece tan mala la tercera parte del Padrino. Eso sí es una trilogía y no la que tú, mi buen amigo, has protagonizado. Cualquier película parece mala si sus dos antecesoras son consideradas siempre como dos de las diez mejores películas de todos los tiempos. Pero a mí me gusta, está llena de acción, personajes carismáticos y ofrece una respuesta plausible a la muerte de Juan Pablo I por su intento de combatir la corrupción en el seno de la Iglesia. Claro que la gente prefiere películas sobre la iglesia en las que en los cuadros de da Vinci hay códigos secretos y  la pirámide del Louvre apunta al féretro de María Magdalena.

    Supongo que es la misma gente que considera como “los buenos” a una estirpe de guerreros místicos, los “jedis”, que desde su atalaya velan por una extraño régimen político al que llaman “la República”. Será una república Islámica, digo yo, porque el parecido con el régimen actual iraní es sobrecogedor. Que sí, que hay elecciones y partidos políticos, pero por encima de ellos están los ayatolás, que velan por la pureza espiritual del estado. Este es el  papel que el maestro Windu se atribuye diciendo algo parecido a: “ No podemos defender nosotros solos a la República. Somos defensores de la paz  no soldados” ¡menudo morro! Y además cómo viven los tíos, mucha túnica y mucho rollo ascético pero menudo palacio se gastan.

    Sí, sé que los jedi, supuestamente, están basados en los samuráis de Kurosawa pero estos eran humildes, vulnerables, laicos y no poseían poderes extraordinarios,  provenientes  de un ente sobrenatural, como los jedi y su “Fuerza” qué sólo perciben ellos y que además, les otorga una superioridad moral infalible e incuestionable. Por cierto, que la Fuerza se manifiesta a través de los midiclorianos, que son unos seres que viven en las células de los seres vivos pero que abundan más en las de los jedi y los sith. ¡Mira que sí la manera más rápida de acabar con todos estos es la penicilina!

    Pero me estoy desviando, el objeto de mi carta no es repetir tópicos sobre el débil y enrevesado argumento de Star Wars, Mi intención es valorarte amigo Binks. Defenderte de aquellos que te desprecian a pesar de tu perfecta animación, tu increíble sincronización con los personajes reales , tu simpática forma de expresarte y que, sin embargo, no dicen nada del ridículo proboscídeo azul que toca  un teclado ,de los esbirros de Jabba el Hutt, con forma de patéticos jabalíes de goma o de los ewoks, los putos ewoks.

    Tus escenas son las únicas con sentido en una película llena de tontorronas conversaciones políticas sobre una república amenazada por una “federación de comercio” presidida por un ¡virrey! Para lograr sus fines, dicha “federación de comercio” debe someter a los naboo, unos pijos que desprecian a tu raza justo hasta que las cosas se ponen mal. Los naboo que viven en algo parecido a una Suecia cósmica donde son tan presuntuoso que se han otorgado  democráticamente una monarquía regentada por la reina Amidala, tan superficial que asiste al senado con una vestimenta tan ostentosa que difícilmente despertaría simpatía en un mundo real. Dan ganas de decir: “¡Qué le den a esta niñata!”. Además, mientras tu pueblo es masacrado en el campo de batalla ¿dónde demonios están los naboo? ¿Cómo que no han formado un ejercito de voluntarios y se han unido a vosotros? A vosotros a los que  Lord Sirius no os considera una amenaza y que podíais estar tan ricamente ocultos en vuestra ciudad subacuática. ¿Cómo dais la vida por esos mierdas?

    Igualmente, tu relación con tus superiores y tu historia de torpeza que te lleva al destierro es bastante más creíble que las absurdas sociedades,  que en los confines del universo, tiene jerarquías con denominación aristocrática británica. Sí, sé que Lord o Mylady, pueden significar únicamente señor y mi señora, pero son usados sin duda como terminología nobiliaria y junto a condes, princesas y virreyes, es cuanto menos, ridículo.

    Pero lo más doloroso es que tengas toda una legión de detractores entre los cuales hay quienes te acusan de ser una caricatura de los afroamericanos, una especie de Al Jolson infográfico y otros que te acusan de ser una parodia de los jamaicanos, pues al parecer el actor que te da vida, Ahmed Best, parece imitar el acento de por allí. Es doloroso digo,  que se fijen en estas cosas que no están escritas en ningún sitio y sin embargo que no se escandalicen porque el joven Anakin sea rechazado a priori por el consejo Jedi, porque… ¡echa de menos a su madre!

    ¿No es ese el comportamiento habitual de las sectas destructivas? ¿La imposición del abandono de la familia natural y asunción de la comunidad sectaria como la verdadera familia? ¿Cómo se le puede exigir a un niño que debe dejar de añorar a su madre? Además Anakin da su primer paso hacia el “lado oscuro de la Fuerza” vengando la muerte de su madre”. ¿El futuro monje defensor de la paz y la república, debe dejar a su madre a merced de potenciales violadores y asesinos? Un jedi puede matar cuanto quiera para mantener en el poder a la princesita de las narices, pero no puede castigar a los delincuentes que están secuestrando y  matando a indefensos campesinos? ¿Qué extraño mensaje moral tiene esta serie de películas, no?

    Los sentimientos más humanos del joven Anakin le conducen al “El lado oscuro de la fuerza”, un eufemismo de herejía. Un emperador diabólico con un acólito, Darth Vader, que huele a ángel caído que tira de espaldas. Sí hasta su predecesor Darth Maul, es rojo y con cuernos. ¡Cuánta intoxicación religiosa en el cine norteamericano!  (No hay más que ver “Man of steel”)

    En definitiva Jar Jar, creo que eres lo más destacable de toda esta tontería pirotécnica y esotérica llamada Star Wars, tal vez junto a C3PO y por supuesto Darth vader. Reconozco que las películas del los setenta me gustaron pero principalmente porque era un niño cuando las vi y porque en aquella época todavía se respetaba la inteligencia del espectador, razón por la cual, quizás, Lucas sólo obtuvo financiación para los episodios, cuarto, quinto y sexto. Parafraseando a Obi-Wan (el interpretado magistralmente por Sir Alec Guinness y no por el tío de Trainspotting): “Eran películas más nobles para tiempos más nobles.”

    Ese mismo tiempo que ha dado una oportunidad a los tres primeros episodios donde apareces, también te la otorgará a ti y algún día serás reconocido como uno de los mejores personajes de ficción de todos los tiempos. Sólo es cuestión de esperar.

    Un saludo de tu admirador.

    D.

  • Mendigos y calcetines.

     

    Noviembre de 2011

    Una pareja de jóvenes de algún país del este de Europa entran en el tren. Se trata de un chico que empuja a una chica postrada en una silla de ruedas. Son muy parecidos, se diría que son hermanos. Los mismos ojos, la misma delgadez y la misma expresión triste. No hablan, no piden, sólo esperan que la gente se conmueva con la visión de la muchacha discapacitada. Va vestida con un pijama y lleva sus piernas desnudas. Unas piernas flacas y arqueadas terminadas en unos pies encogidos y descalzos. He visto a personas con lesiones medulares y esas no son las piernas de alguien así. Pero qué sé yo. Qué sé yo de enfermedades motoras, además esas piernas son tan huesudas, tan raras. No parece que puedan sostener a nadie ni siquiera a una muchacha escuálida como a la que pertenecen.

    Por un momento siento pena, pero me dura poco. Nunca doy limosna a quien exhibe a un invalido. Antes había quien exhibía a niños, pero eso ahora está prohibido. Pero además no entiendo como con este frío de noviembre, el hermano de la chica, sí es que es su hermano, no se ha preocupado de ponerle al menos unos calcetines. Sí ya sé quieren optimizar la pena, pero esas piernas… ya son bastante raras como para dar pena sin que la chica tenga que pasar frío. Puede que la chica no sienta nada en sus extremidades, las lesiones medulares ya se sabe. No sé, noviembre no es mes para ir sin calcetines.

    Noviembre 2012

    Una pareja de jóvenes de algún país del este de Europa entra en el tren. Son muy parecidos, ¡Qué digo! son los mismos que entraron hace un año. Los mismos ojos, la misma delgadez y la misma expresión triste. No hablan, no piden, sólo esperan que la gente se conmueva con la visión de la muchacha discapacitada. Va vestida con un pijama y lleva sus piernas desnudas. Unas piernas flacas y arqueadas terminadas en unos pies encogidos y cubiertos con unos calcetines. Es posible que alguien, alguien más valiente que yo, le recriminara al joven que abrigara los pies de la muchacha. O puede que esta se cansara de pasar frío. Sus piernas ya son lo bastante flacas y raras como para ir por ahí sin calcetines.

    Noviembre 2013

    Un joven de algún país del este de Europa entra en el tren. Se trata de un chico que empuja su propia silla de ruedas. Es muy parecido al que empujaba a una chica discapacitada hace un año. ¡Qué digo parecido! Es el mismo. Tiene los mismo ojos, la misma delgadez y ahora, las misma piernas flacas, arqueadas y terminadas en unos pies encogidos y descalzos como ella. He visto a personas con lesiones medulares y esas no son las piernas de alguien así. Pero qué sé yo. Qué sé yo de enfermedades motoras, además esas piernas son tan huesudas, tan raras. No parece que puedan sostener a nadie ni siquiera a un muchacho escuálido como al que pertenecen, y menos a uno que empujaba la silla de ruedas de una chica discapacitada hace un año. ¿Qué habrá sido de su hermana, sí es que era su hermana? Tal vez empeoró tanto que ya no puede salir a pedir  o quizás haya mejorado y esté en otras cosas. Sea como sea, noviembre no es un mes para ir por ahí sin calcetines.

  • Las insignificantes tumbas de los hermanos Kennedy

    Actualización 26/10/2019:

    El día 24 de noviembre de 2019 el General Francisco Franco fue exhumado del Valle de los Caídos por lo que esta entrada ha perdido parte de su significado inicial. No obstante mantengo su vigencia como recuerdo de un acontecimiento importante de mi vida.

    En septiembre de 2013, durante mi visita a Washington estuve el cementerio de Arlington. Este cementerio tiene la particularidad de que sólo pueden ser enterrados bajo él, aquellas personas que hicieron algo en defensa de la nación. Por eso allí yacen miles de soldados de todo rango o civiles como los pasajeros del vuelo 93 de United Airlines que evitaron que el avión colisionara contra su objetivo en el 11 de septiembre de 2001.

    Nos es obligatorio ser enterrado allí si has sido un héroe o una heroína, primero se consulta con la familia y si esta accede, entonces se entierra al difunto allí.

    Pero sin duda los personajes más famosos allí enterrados son los hermanos Kennedy. Tuve ocasión de ver sus tumbas. La del presidente asesinado es un pequeño mausoleo consistente en una lápida bajo la cual yacen sus restos mortales, los de Jackie Kennedy y los de uno de sus hijos, no recuerdo cual. También hay un pebetero donde una llama eterna flamea y un modesto monumento de mármol y granito donde hay esculpidas frases y discursos del infortunado presidente. La familia Kennedy no quería que se le dedicara ningún monumento ni siquiera uno tan sobrio, pero las leyes americanas prohíben que un presidente fallecido no tenga una tumba digna de su categoría.

    Por cierto, Jackie está enterrada allí  aun siendo viuda de Aristóteles Onassis, pues la tradición estadounidense reconoce sólo la viudedad del primer esposo, en caso de que una mujer haya enviudado en más de una ocasión. Sí Onassis estuviera vivo o se hubiese divorciado de Jackie, esta no tendría derecho a estar enterrada en Arlington.

    Washington (15)
    Tumba del Presidente Kennedy

    Flanqueando la tumba del matrimonio Kennedy están las tumbas de los otros hermanos. Los senadores Robert y Edward y el primogénito, Joseph, que murió en una misión durante la segunda guerra mundial a la que se presentó voluntario.

    Las tres tumbas son apenas unas diminutas lápidas blancas coronadas por tres cruces también blancas. Son tan sencillas y tan austeras que nadie diría que allí están enterrados tres de los personajes históricos más queridos e idolatrados por los norteamericanos.

    Washington (16)
    Tumba de Robert Kennedy
    Washington (17)
    Tumba de Ted Kennedy (en primer plano)

    Mirando las tumbas de Robert ,Ted y el mausoleo de JFK me dio por pensar en lo distinto que somos en España. Aquí, un dictador genocida y ladrón y su compinche golpista, El General Franco y José Antonio Primo de Rivera, están enterrados en algo llamado el Valle de Los Caídos: una montaña excavada y recubierta de mármol, por miles de presos políticos esclavizados. Un templo coronado por la cruz cristiana más alta del mundo. No puedo resistirme a contarle esta anécdota al guía que nos está explicando las cosas. El hombre me mira con asombro:

    – ¿Eso es verdad? Me pregunta incrédulo.

    – Sí, es verdad.- Corrobora una chica argentina que ha escuchado lo que yo decía.

    – Sí.- insisto yo.- Una tumba gigante para un dictador enano de un pueblo más enano todavía.

    El guía sopla con asombro y parece mirar con orgullo la tumba de JFK pero luego parece entristecer y sin mirarme comenta:

    – A este lo mató la ultraderecha.

    El guía, la chica argentina y yo ya no nos separamos el resto de la visita. Durante un tramo en silencio, la chica argentina pregunta:

    – ¿Cuantos presidentes ha habido? Pregunta de ascensor, pero algo hay que decir.

    – 45, dice el guía.

    – No, son 44. Groover Cleveland tuvo dos mandatos  no consecutivos y por tradición se le cuenta como dos presidentes.- Comento indiferente.

    – ¡No me acordaba de eso! – exclama el guía.-  ¿Cómo lo sabes tú?

    – Es por una cualidad muy europea que tengo. Se llama cultura.- Pienso para mis adentros.

    Entradas relacionadas:

    – La película Zapruder.

  • ¡Llámame por favor urgentemente!

    Imagen

    Suena el teléfono. Mi precioso Samsung Galaxy S2 de principios del siglo XXI emite el sonido de un teléfono de principio del XX.

    En la pantalla aparece un número:  807 54 40 15. No está en mi agenda. No suelo contestar desde mi celular a nadie que no figure en mi agenda. Sí quieren contactar conmigo que dejen un mensaje en el buzón de voz que para eso está.

    La llamada es insistente pero me niego a responder. Pasado unos segundos ceden. Casi sin dejarme respirar me vuelven a llamar esta vez decido contestar, mucho insistir me parece.

    – ¿Diga? – contesto con mi más adusta expresividad.

    – ¡Llámame por favor, urgentemente! – me dice una hermosa voz de mujer justo antes de colgar.

    ¿Quién podrá ser? Pienso. Intento identificar la voz, pero eso es una tarea ardua para un hombre que como yo tiene una vasta e intensa vida amorosa. Además un teléfono con prefijo 807 es tan común. Casi todas las mujeres que conozco disponen de teléfonos con prefijo 807. No puedo concretar.

    La voz y el teléfono pudiera ser de…. o quizás de… sí, seguro que es ella, pero ¿y si no lo es? No puedo arriesgarme a llamarla pues si no es ella la que llama se dará cuenta de  que tiene otras competidoras con teléfono 807 en mi agenda. Opto por no llamar. La voz parecía acongojada así que si realmente me necesita que me diga qué quiere dejando un mensaje en mi contestador.

    Lo malo es que se enoje y ya no me hable más, pero bueno, será por mujeres de hermosa voz con números que empiezan 807, tengo donde elegir.

    Me encanta que me intenten timar. Me siento más seguro de mí mismo dándome cuenta de que me la quieren dar con queso y de paso restaño mi autoestima por las tomaduras de pelo que me hicieron cuando era más joven e inocente. Lástima no poder contestar y decirle a estos listos. «¡Eh! No cuela»

  • Lenguas muertas. Lenguas matadas.

    Yo nací en Cataluña y hablo el catalán de tal manera que haría palidecer al bueno de Don Pompeu Fabra, pero mi lengua materna es el castellano y en él centraré lo que quiero decir. Resulta muy práctico tener una lengua propia que es de las más habladas en el mundo pues ello conlleva ventajas como que haya gran cantidad de información en español en Internet, por ejemplo. Pero más allá de esto, lo que le pase al castellano en el futuro me trae sin cuidado ya que yo estaré fiambre. Además como ya sabemos por el programa ese de la medium Anne Germain, cuando te mueres, aprendes inglés instantáneamente que al parecer es la lengua vehícular de los espíritus.

    Pero sí que me afecta la manera que es tratado el castellano en el presente ya que es síntoma de nuestra actual degradación como sociedad. El español morirá como murió el latín y como morirá el propio inglés, pero a veces pienso que al español lo estamos matando antes de tiempo. Y lo estamos matando por tres motivos:

    • Nos avergonzamos del idioma. No sé por qué pero parece que no nos sentimos cómodos en nuestra piel lingüística. Por ejemplo: un oficinista de habla inglesa no siente ningún pudor en encender cada mañana su “contador” cuya “ferretería” funciona gracias al sistema operativo “Microblando” “Ventanas” con el que redactará documentos en su “Palabra” y quizás haga una presentación para su jefe en “Foco de atención”. Luego a la hora del cigarrito no reparará que el “listófono” con el que llamará a sus hijos sea un “iFono” de “Manzana”. No me imagino a ninguna empresa española poniendo nombres de frutas y verduras a su marca. Quizás por vergüenza hemos abandonado el Baloncesto por el “Basquet”, los “Mercadillos” por “Oulets”, las gangas por “low cost” o a los «balnearios» por “spa”.
    •  Somos perezosos. más que antaño. Por eso ya no nos importa inventar palabras para los nuevos avances tecnológicos por ejemplo, es más, hemos abandonado incluso las denominaciones que teníamos fuertemente arraigadas. Ni siquiera somos coherentes con los neologismos o extranjerismos, que siempre los ha habido, pero usados correctamente y no como ahora que decimos sin ruborizarnos que el teléfono que llevamos en el bolsillo es móvil, cuando debería decirse portátil, ya que móvil implica que se mueve por sí mismo. Tampoco  nos sangran los oídos oír a Jesús Vázquez ofreciéndonos una “Smart TV” A mí sí me sangran cuando oigo a la maravillosa Carolina Denia hablar en su “blog” no bitácora, de “Gadtges” en vez de «chismes» o «cacharros».Igual de grave es la costumbre cada vez más extendida de traducir con el culo del inglés lo que cualquiera que haya estudiado este idioma, ni siquiera en el colegio, sabe que se les llama «Falsos amigos». Así oímos que una cosa «rara» es «bizarra» cuando «bizarra» en castellano es sinónimo de «valiente». ¿Y qué decir de esa estupidez que se ha vuelto crónica, de llamar al «software» o a los conectores electrónicos «propietarios» en vez de «privados» sólo porque en inglés un objeto propio es una «proprietary».
    •  Somos descuidados con la higiene. Somos un poco guarros y permitimos que el idioma adquiera palabras parásitas que lo hacen menguar cual solitaria. Un ejemplo paradigmático es la horrible palabra “glamour”. Vocablo malsonante donde los haya que es repetido “ad nauseam” en los medios de comunicación y que devora vocabulario cual tenia instalada en las tripas de la lengua, como por ejemplo:

    Glamour

    En definitiva, el idioma es un indicativo de nuestra indolencia y nuestra falta de autoestima y eso es lo que realmente me afecta ya que el idioma como tal tiene salvación y se llama América.

    Quizás algún día el castellano tenga la suerte del portugués que ha dejado de ser la lengua de Portugal para ser la lengua del Brasil. Puede que tal cosa no esté tan lejana, el español dejará de ser la lengua de España para ser la de gran parte de América tal como lo demuestran día a día comunicadores como el Gran José de Tecnofanático.com que redacta y graba su blog desde los Estados Unidos en español, pero que siempre habla de “celulares inteligentes”, y “dispositivos” (Eso sí, no me alegra la vista tanto como Carolina)

    Por cierto, quiero que el posible lector de este “post” se haya percatado de que en todo momento he usado la primera persona del plural pues yo participo de esa misma indolencia y no pretendo dar lecciones a nadie.

  • Excusas que ponen las mujeres para no salir con nosotros.

    Excusas que ponen las mujeres para no salir con nosotros.

    A medida que te haces mayor te conviertes en el objetivo de hombres más jóvenes que buscan en ti consejos derivados de lo que ellos piensan es una vida llena de experiencia y obstáculos superados. Así que me veo a menudo interrogado por jóvenes sobre los más variopintos asuntos vitales entre ellos, cómo no, el trato con las mujeres es el más solicitado. Hace poco me he visto comentando el tema que me propongo redactar a continuación y que trata sobre las diferentes formas en que una mujer te rechaza verbalmente o por escrito en Internet.

    Antes de comenzar hay que dejar claro algunas cosas que son axiomáticas:

    • Cuando una mujer dice no, es que no.
    • Algunas mujeres nos rechazarán de manera humillante pero otras serán compasivas, estas son las peores. Los hombres solemos evitar a las mujeres que no nos interesan pero las mujeres son más pragmáticas y no desaprovecharán nuestros “servicios”, de ahí que nos convirtamos a veces en sus peluches o en su “amigo gay”
    • Seducir a una mujer que no está interesada en nosotros es algo al alcance de muy pocos. No perdamos el tiempo. Aquello de “quién la sigue la consigue” no es aplicable a las mujeres.
    • Cuando una mujer está interesada en nosotros, nos lo hará saber de manera inequívoca.
    • Recordemos, los sentimientos, y la sexualidad es el dominio de las mujeres, los hombres estamos desvalidos e indefensos si nos internamos en él sin protección psicológica.

    Una vez dicho lo anterior voy a comentar los dos primeros puntos.

    Si una mujer dice no es obvio que es no, pero a algunas, movidas por su buen corazón, no son capaces de decir no de una manera tajante, por lo que usan excusas elaboradas para no hacernos daño y que nosotros interpretamos como “un tal vez”. Es por eso que las mujeres que nos rechazan de manera taxativa son las que merecen nuestro agradecimiento. Un rechazo directo y humillante nos dolerá pero pasado el tiempo se esfumará y no arrastraremos una ingente carga de frustraciones. Y precisamente, para evitar frustraciones, voy a relacionar algunos tipos de excusas elaboradas, que he recibido a lo largo de mi vida.

    Excusa elaborada humillante. Recibida de Marta P. en 1995. Cada hombre tendrá la suya, esta es la primera en mi escala de humillación.

    Excusa elaborada de mujer altamente cualificada y con buen empleo. Recibida de María C. en 2003 y de Paloma M. en 2012, entre otras. Es muy habitual pese a lo burdo de su argumento. ¿Qué empleo requiere tanta dedicación como para no tener tiempo ni de tomar café? ¿Técnico de seguridad en Fukushima? Suele ir acompañada de asunto familiar por resolver.

    Excusa tajante pero elaborada. Algunas mujeres no se conforman con decirte que no, quieren dejar claro el motivo. Recibida por Cristina S. en 2012.

    Excusa desconcertante. Claro ejemplo de que entender a algunas mujeres no está al alcance de cualquiera. Recibida de Cristina R. en 2004.

    No sé de donde dedujo que yo quería un compromiso en serio. Ocupa el segundo lugar en mi escala de humillación.

    Excusa sensiblera. También muy habitual, presenta variaciones por ejemplo:

    Tipo “drama familiar”. Recibida de Adela en 2005.

    Tipo “sigo enamorada de otro”. Recibida de Ania en 2004.

    Tipo “No es por ti”. Muy habitual por Internet en redes tipo Badoo o Meetic. La mujer lleva cinco años divorciada y quiere quedar contigo. Suele producirse tras conversación por web cam o envío mutuo de fotos.

    Naturalmente he recibido más tipos de excusas pero creo que pueden ajustarse a algunas de las categorías expuestas. A medida que vaya recibiendo nuevas excusas originales las iré incorporando. Sólo me queda decir que juro por mi honor que todas las excusas anteriores son verdaderas, reales y recibidas por mí mismo.