Un ex compañero de trabajo, Sebastián, se marchó a Chile hace algún tiempo a buscarse la vida. Sebastián es ingeniero técnico con muchos años de experiencia pero de nada le ha servido, no hay trabajo en España para él. Así que cogió a sus dos hijos y a su esposa y partió rumbo a América. Ayer recibí un e-mail suyo donde me cuenta como le va la vida. Transcribo a continuación su texto en negro y mis comentarios en rojo.
Hola Sebastián:
Voy a escribir mis impresiones sobre tu carta donde me cuentas como te está yendo por Chile, directamente debajo de cada párrafo tuyo. Procedo.
¡Hola David!
¿Cómo va todo? A ver, ya se acabaron las vacaciones y ahora tengo un rato para escribirte y explicarte un poco más en detalle. Intentaré ir por pasos para no liarme.
La verdad que con el correo que te envié intenté animarte a tomar la decisión de agarrar las maletas y venir a Chile (o cualquier otra parte del mundo), sin embargo no me gusta el ¡oye!, esto es lo mejor del mundo, hay muchísimo trabajo, sueldos astronómicos, calidad de vida genial, a mi cuando me dicen eso pienso: algo me está ocultando. Y es que como tú bien sabes nadie da «duros a cuatro pesetas», esto tiene muchas cosas buenas y muchas malas, por eso a mí me gusta hacer un poco de «abogado del diablo» y no solo contarte lo bueno, porque si no vas a llegar aquí y me vas a decir, ¡leches!, me habías dicho que esto era Baden Baden y ahora llego y me encuentro que no llega a Santa Coloma de Gramanet, por poner un ejemplo.
Puedes estar tranquilo. No acostumbro a ilusionarme. Creo que el tiempo que compartimos en la galera fue más que suficiente para que te dieras cuenta que el optimismo no está entre mis muchos y sorprendentes talentos. No me ilusionaría ni aunque me escribieras desde Montecarlo. Creo que entendí el verdadero tono de tus anteriores noticias.
Lo primero te diré todo lo que a mí no me gusta:
a) Tener a abuelos y nietos separados por 11.000 km es con mucha, muchísima diferencia lo que más me cuesta. El pequeñajo ni se entera, pero la niña siempre ha tenido una relación fortísima con mi madre y ahora, aunque se ha adaptado estupendamente, le resulta muy duro. Ayer por ejemplo estuvo llorando y me decía que estaba enfadada con la abuela porque no venía a verla. A mí la verdad, es que se me parte el corazón. Por eso no me atrevo a estar aquí mucho más de un año. Privar a los abuelos de disfrutar de sus nietos me parece un poco cruel y egoísta.
Como ya he comentado en mi blog, mi mayor reserva sería dejar a mis padres tan mayores solos. Cuento con su total apoyo y comprensión pero yo sé que mi padre no se lo va a tomar bien. No tengo más familia que mi hermano y él no sólo hace mucho que voló sino que es el primero en animarme a emprender cualquier aventura.
b) La ciudad de Santiago en particular y el país en general está algo descuidado. Hay muchos perros callejeros, unos 4 millones en todo Chile. Tampoco hay un servicio público de limpieza tal como lo conocemos en España. Eso sí, hay zonas que son una maravilla, como te decía el otro día: Las Condes o Vitacura.
Tampoco esto me preocupa. No recuerdo cuán mayor soy que usted pero yo sí he vivido en la España de los 80, incluso en la España de los 70. Pasé mis primeros 5 años de vida bajo la dictadura. He visto en la tele jurar el cargo a Gerard Ford y he puesto singles de Boney M. en la fiesta de fin de curso de 8º de EGB. Además tengo gratos recuerdos de mi infancia en Cómpeta, provincia de Málaga, donde jugaba despreocupado con los perros callejeros que por aquel entonces pululaban por el pueblo.
c) Los chilenos son en general muy amables pero me he encontrado con algunos elementos indeseables que intentan timarte en cuanto hay un solo peso de por medio. Mira en este viaje me han pasado dos cosas: primero nos cargaron 90 € en la tarjeta de débito en una gasolinera sin autorizarlo, firmaron con nuestro nombre, así que no fue una equivocación. Conseguimos que nos devolvieran el dinero pero no es agradable. Luego cuando íbamos a devolver un coche de alquiler nos dicen que teníamos que pagar 150 € por unos bollos pequeñitos que supuestamente le habíamos hecho, cosa que es falsa. Demostré que uno ya estaba y que lo tenía apuntado pero el otro me lo colaron, estoy seguro, porque el tío se puso a limpiar el coche buscando bollos y el cabrón sabía dónde estaban los bollos existentes.
Esto sí me preocupa un poco. No porque los chilenos sean especialmente malignos sino porque soy propenso a que me timen. Me timaron en Granada, en 4 de las 7 ciudades de Italia que he visitado, en El Cairo y en prácticamente todos los distritos electorales de Barcelona. Nunca he tenido que lamentar grandes pérdidas económicas pero sí enormes derramas de autoestima. Sea en Santiago o en Helsinki, tengo una cara de panoli que no se la salta un gitano y tarde o temprano alguien me la pega, así que no le daré más vueltas.
d) Sanidad, educación, etc. todo privado. La educación al tener plan de regreso en un año pues no me preocupa, pero el tema de la sanidad sí, ya que aquí todo es privado y aún con seguros médicos en caso de una hospitalización tienes que pagar un porcentaje, como todas las compañías de seguros vamos.
Aquí toca usted un tema delicado y por ahora el mayor impedimento para emular a Inés Suarez. Soy asmático crónico y ninguna mutua cubre las enfermedades de este tipo. Lo sé porque yo tengo además de nuestra españolísima y estupenda seguridad social, una mutua privada a la que he recurrido para todo lo relacionado con mi operación de cataratas, pero que no ofrece ningún servicio gratuito para mi enfermedad congénita, que no sé si recuerda, es bastante severa. Aunque ahora estoy como un chaval y me siento cual pimpollo reventón, desconozco como afectará un cambio de clima y de latitud tan grande en mis delicados bronquios. Mi hermano que ha viajado en incontables ocasiones a Chile, dice que Santiago es una ciudad inhóspita en invierno y si lo dice él le creo, así que tengo que considerar este aspecto cuidadosamente.
En general esas cosas son las que no me gustan del país, todas son salvables excepto la primera, que para mí es la más importante y sinceramente pienso que no todo en la vida es el dinero. Prefiero que mi familia sea feliz y tener menos dinero.
Ahora te diré lo que sí me gusta de Chile:
a) Creo que ahora mismo y para la gente que no hablamos inglés y que no nos queremos jugar la vida trabajando en países «exóticos» es la mejor opción. Necesitan muchos profesionales: médicos, psicólogos, ingenieros, arquitectos…y pagan razonablemente bien. Las diferencias salariales son exageradas, en la empresa donde yo trabajaba el delineante que llevaba diez años cobraba menos de 800 € y yo recién entrado cobraba 1.700 €. Ya si te vas a guardias de seguridad, cajeros de “super” y esas cosas pues como mucho los 500 €. Pero pienso (aunque te deberías informar bien) que con tu experiencia podrías tener trabajo y vivir bien.
“I speak english very well, but” es lógico que la adaptación a un nuevo país es más fácil si no has de cambiar de idioma. Los que se niegan a celebrar el 12 de octubre no ven este aspecto práctico, usted ya me entiende.
Por otra parte me comenta lo del salario y eso es algo que en principio debo de considerar ya que como me han recomendado, no debería ver mi aventura austral como un cambio radical de vida, sino como una aventura a un año vista. Claro que no voy a irme al quinto pino por 500 “lauros” ya que para eso me quedo aquí, pues por obra y gracia de nuestros jefes nunca gané lo suficiente como para poder ser bendecido con una hipoteca, por muy “subprime” que fuera, y ahora vivo con mis padres lo cual es desconcertante pero económico. Y respecto a las diferencias salariales, todo el mundo ganaba más que yo en la plantación de algodón. ¡Hasta los ácaros de la moqueta tenían un techo salarial superior al mío! (Recuerde que yo inventé la aplicación con la que se calculaban los objetivos y los pluses, así que lo sé bien)
b) Pienso que extrañamos menos en un país como Chile que no en Europa, tenemos el mismo idioma (más o menos), el mismo carácter (informales, sucios, borrachos, je,je), clima muy similar (en Santiago de hecho es clima mediterráneo seco, mismas temperaturas que BCN pero sin la humedad), gastronomía relativamente parecida… todas estas cosas si te vas a Europa o Canadá como me dijiste, pues cambian radicalmente.
Pues yo no me identifico como informal, sucio, borracho,…, sé lo que quiere decir, pero será por mi ascendencia británica y mis colegios subvencionados pero yo soy todo un gentleman; así que no sé si encajaré…
c) Es un país seguro, si no te metes por donde no debes y no haces cosas raras pues tienes un buen nivel de seguridad, no es España pero puedes vivir tranquilo.
Me remito al punto c) de las cosas negativas.
d) Estar en Chile te da la oportunidad de conocer un país con muchos contrastes (de todo tipo, sociales y paisajísticos) y te da la oportunidad de conocer otros países de la zona. Lo que he viajado te diré que vale la pena. El sur de Chile es un espectáculo, nosotros ahora hemos estado en Puerto Varas (Patagonia Chilena), lagos, volcanes, fiordos, playas…![]()
Este es otro de los puntos que más me ilusionan el paisaje. Quedé prendado de las historias que contaba Danilo, el arquitecto Chileno que trabajaba con nosotros en la Galera, y sé que allí podré quizás ver una aurora austral y ahora que ya no tengo cataratas y he vuelto a ver la Vía Láctea, mi sueño sería ver las Nubes de Magallanes… Me está subiendo el azúcar, voy a parar.
e) Algo que no tiene precio es la experiencia, tanto laboral como personal. Laboralmente pienso que te abrirá muchas puertas colocar en tu C.V. que has estado un año (o dos o cinco) trabajando en Chile, porque es un hecho diferenciador, porque demuestra que eres una persona de recursos y demuestra que eres valiente a la hora de tomar decisiones. Personalmente, mejor incluso, el conocer otra gente (chilenos y españoles), otra cultura, ver gente que vive con casi nada y son más felices que los españoles que tenemos todo, como se toman las cosas con calma (la mayoría de veces con demasiada calma) y no viven estresados como nosotros. Además aprendemos a valorar lo que tenemos en España y eso es algo que no se paga con dinero.
Ese es uno de los aspectos en los que hace hincapié mi hermano. Qué me lo tome como una experiencia para endurecerme, salir de la rutina, darle relumbrón a mi currículo y demostrar que soy valiente; aunque eso ya lo he demostrado después de 14 años de galeras, jadeando por el asma y cegado por las cataratas. Claro que es un tipo de mérito que no puedes poner en Infojobs.
Resumiendo.
Pienso que es una MUY BUENA OPCIÓN venir ahora mismo a Chile, eso sí, siendo consciente de las cosas que te digo. Yo en tu situación me haría una pregunta: ¿quiero marcharme a trabajar fuera de España?, si la respuesta es sí, pues empieza a informarte, mira de que podrías trabajar (delineante, informático, diseñador gráfico…), por donde se mueven los sueldos, etc…Te diré que con 800 € una persona aquí vives (de hecho 800 € para uno es más que 1.700 € para cuatro, je,je), lo que te obligará a compartir piso, que también es una buena experiencia Respecto al tema de papeleos es muy sencillo, no piden demasiadas cosas, a mí por venir con mi familia pues me pedían certificados de nacimiento, matrimonio, mi título y poco más…si te interesa puedes mirar:
http://www.extranjeria.gov.cl/
Y para tramitar todos los papeles sin tener que ir a Madrid y perder dos días:
Seguro que en BCN tienes más empresas que hacen lo mismo, yo lo hice con esta gente y fue muy bien, mandaron una empresa de mensajería a recoger los papeles y en una semana o algo así los tenía legalizados. Todo esto tiene que pasar por ministerio de justicia, educación, asuntos exteriores y en consulado de Chile… ¡vamos! un rollo si lo tienes que hacer tú, además de caro.
Una cosa que he hecho es poner mi currículo en una página que se llama www.trabajarenchile.es, pero como me has comentado en el punto c) de las cosas negativas, no sé si he hecho bien. Le he dicho a mi familia que como me llegue una sola convocatoria de entrevista de trabajo de esta página, cuando en mi buzón de Infojobs no hay más que arañas, lo tomaré como la señal del destino que necesito para emprender mi partida.
También no sé si vendrías tú solo o vendrías con tu novia. En el segundo caso sí que lo tendríais que pensar mejor, porque sin título no puede aspirar a sueldo mayor de 500 € y para el niño (o chico) tendríais que coger un colegio privado, así que económicamente no sé si sería muy viable.
Nada de esto me preocupa. Me separé tres meses antes de que me despidieran de la plantación de algodón. Fue una separación amistosa y llegamos enseguida a un acuerdo: ella se quedaba con todo y yo me iba, así que no me quedan ataduras en España salvo mis padres, mi hermano y el asma.
Si tienes algo de dinero ahorrado, digamos que te haría falta unos 800 o 900 € para el vuelo más dinero para mantenerte unos 3 meses, lo mismo que gastarías esos 3 meses en España, yo me informaría bien y si lo ves viable, que yo creo que sí, te vienes, que te gusta pues te quedas, que no pues te marchas y al final lo único que habrás perdido será un billete de avión y a cambio pues, habrás viajado a otro continente.
¡Eh! que yo ya estado en África y África es otro continente…
Qué conste David que mi intención no es darte la «chapa» ni intentar convencerte de que tomes una decisión que no quieres, simplemente te veo (o te leo) un poco cansado de la situación en España y pienso que un cambio como este puede ser algo bueno y muy sano. Yo que ya lo he hecho pues te puedo ayudar con consejos y orientaciones.
No me da la chapa en absoluto, Don Sebastián. Me interesa mucho lo que me cuenta y sí no me sale ningún empleo o alguna otra cosa estimulante de aquí a finales de febrero, consideraré seriamente marcharme en los términos que me comentas anteriormente.
Si realmente te planteas salir fuera de España yo creo que Chile es la mejor opción. El resto de Sudamérica es inseguro, e inestable. Yo desde luego ni me lo plantearía. En E.E.U.U., Canadá o en Europa tienes la barrera del idioma pues trabajar con un idioma que no controlas 100% no debe ser muy agradable, Además de leyes de inmigración duras (excepto Europa claro), climas duros… Bueno, no sé qué más cosas contarte. Si quieres preguntar cualquier cosa pues me dices. ¿Vale?
Muchas gracias por toda esta información. No dudes en enviarme tus impresiones ya que aunque no lo parezca esta es, de momento, la opción de futuro más tangible que tengo.
Espero que esta vez me haya explicado mejor y que te ayude a tomar una decisión. Ya me contarás. Un abrazo.
Sebas.
Un abrazo Don Sebastián.
David.
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