La última película de Tarantino contiene uno de los anacronismos más increíbles de la historia del cine o al menos eso creo. Como no quiero contarle el final a nadie me limitaré a decir que la dinamita tiene un papel fundamental en la historia. Pero vayamos por partes.
La película está ambientada algunos años antes de la guerra civil norteamericana, que como sabemos, tuvo entre otras causas, la oposición de los estados del sur a abolir la esclavitud. Creo que en la película se sitúa la acción dos años antes de dicha guerra, aunque eso es lo de menos. La guerra civil norteamericana llamada también de secesión se libró entre los años 1861 y 1865 y aquí viene lo curioso. Alfred Nobel no patentó la dinamita hasta 1867, por lo que el valiente Django no pudo usarla en la forma en que lo hace en la película, de hecho, ni siquiera podía saber qué era ya que no existía.
Por tanto creo que esta película contiene uno de los gazapos más gordos de la historia del cine dado que la dinamita es importante en el desenlace de la misma. Sin embargo, no creo que este pequeño error histórico, le reste encanto a esta filmación y sigo recomendándola como una de las mejores de Tarantino.
Seguramente ya se habrán dado cuenta de esto muchos aficionados al cine pero me gusta darme cuenta de estas cosas por mí mismo y constatar que mi cerebro no está totalmente echado a perder.
Actualización.
Hay varios gazapos más pero destaca la exhibición en el domicilio de Monsieur Candy de una reproducción del busto de Nefertiti, algo imposible ya que éste fue descubierto en 1912 por el egiptólogo alemán Ludwig Borchardt.
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