Autor: David Torres

  • Instinto animal.

    Dakar

    Suceso ocurrido en la mañana del día 22 de febrero de 2013.

    Prólogo.

    Me encuentro parado frente al semáforo del cruce entre la calle del Cardenal Tedeschini y la Avda. de La Meridiana de Barcelona.  El frugal desayuno que he tomado en mi cafetería favorita se deshace en mi estómago produciéndome una agradable sensación de saciedad. Cae una lluvia fina apenas perceptible sobre la ciudad pero suficiente como para volver resbaladizo el pavimento de la calzada. Mi iPod Touch de cuarta generación toca una canción que no deseo escuchar. Pierdo de vista el semáforo. Mi prioridad es cambiar de canción.

    Suceso.

    Mientras pulso el icono de avance de mi reproductor musical, una motocicleta de trial conducida con un émulo de Jordi Arcarons, con mono, botas y casco más adecuados para atravesar el Teneré que para circular por una barriada barcelonesa, pasa a toda velocidad frente a mí. La inusitada velocidad del motorista llama mi atención. Veo como a pesar de las chuminadas de deporte extremo del motorista, este pierde el control de la moto, debido a lo resbaladizo del asfalto y se precipita al suelo con gran estrépito. La moto empeñada en cumplir con la primera ley de Newton, colisiona con un venerable anciano que cae con una graciosa pirueta sobre el panot húmedo.

    Mi reacción.

    Gracias a mi iPod Touch de cuarta generación no inicié el paso del semáforo lo cual me produce una sensación que pasa del alivio, pues pude ser atropellado por el motorista, a la indignación por la imprudencia del “tonto la moto”.

    Me dirijo al lugar del accidente para servir de testigo si fuera necesario ante la llegada inminente de la policía. Ese estúpido motorista inconsciente hubiera podido hacerme mucha pupa. Pero me corto un poco en mi afán justiciero pues el motorista yace inmóvil en el suelo. ¿A ver si se ha matado?  Mientras el anciano es levantado del suelo por varias personas con gran esfuerzo.

    El motorista reacciona y es ayudado a levantarse. El anciano atropellado tiene una raspadura sanguinolenta en la pantorrilla izquierda, pero comenta con voz trémula que está bien. Parece que le importa más que lo tomen por un anciano desvalido que el daño real que ha sufrido. El orgullo le duele más que la pierna.

    El motorista farfulla algo imperceptible a una mujer que le está ayudando a incorporarse. Por sus movimientos deduzco que no le pasa nada. Mi ira regresa. Imagino mi declaración ante el agente policial con todo tipo de información para que cuando se celebre el juicio por la denuncia que imagino interpondrá el viejecito, le quiten todos los puntos y le pongan una multa de aúpa al ese repugnante gamberro motorizado. Mentalmente calculo como debían de estar los semáforos, la posición de los testigos y las posibles contradicciones en las que no debo incurrir. ¡Te vas a enterar! Vas a aprender duramente a no pasar los semáforos en ámbar.

    Epílogo.

    Mientras los sueños justicieros me hacen babear. El motorista se quita el casco, contraviniendo las más elementales normas de auxilio en caso de accidente. Fijo mi famosa mirada de mitad odio mitad asco, “brown steel”,  que tanto irritaba a mis jefes de la constructora, esperando ver las facciones simiescas del motorista pero mis ojos se topan con el vuelo de una cabellera negra y el rostro de una mujer de no más de 20 años, con rasgos andróginos pero de gran belleza. Su confusa mirada y la perfecta simetría de sus labios implorando perdón actúan sobre mí como un interruptor que contiene la indignación y el salivado. De repente mi acero marrón se convierte en terciopelo marrón. Hasta ese momento no me había dado cuenta como se ajustaba a su escultural talle el mono a la par que acentuaban unos poco prominentes pechos, cuya medida, compaginaba de manera sublime con las hombreras de su traje de aventurera sahariana.

    Por lo visto el anciano atropellado también ha sufrido una metamorfosis similar pues tras ver a la muchacha se ha despedido atropelladamente de las personas que le ayudaron a incorporarse y ha desaparecido del escenario sin dejar rastro, para desconcierto de la venus rodante que inútilmente intenta dar datos sobre él, a su compañía de seguros.

    Un señor que pasaba por allí me pregunta qué ha sucedido. Le digo que ha habido un accidente porque un viejo estúpido ha cruzado la calle cuando no debía, haciendo caer a la pobre chica que ha intentado no mandarlo al otro barrio, pero claro, con el pavimento resbaladizo hasta una experimentada amazona puede perder el equilibrio. Me despido cortésmente del señor y me marcho del lugar de los hechos mientras experimento un desconcertante ataque de amnesia.

  • Somos ganado cultural

    PawnStars

    Estar en el paro es estar preocupado. Estar preocupado es dormir poco. Dormir poco lleva a ver mucho la televisión. Ver mucho la televisión actual da una idea general de como se nos ve a los ciudadanos por parte de… bueno, no sé por parte de quién, pero de alguien que ya ni siquiera nos respeta. Podría pensarse que tras agotarnos en empleos extenuantes y mal pagados se nos retiene en casa con el entretenimiento inmediato y barato de la televisión. Pero ya no es así, ese alguien ya ni se preocupa de seleccionar como entretenernos, de ofrecernos un entretenimiento digno, puede que en los Estados Unidos sí , pero en España…

    Cuando miro la televisión me siento como ganado al que se alimenta con cualquier cosa. Me siento como ganado cultural. Somos reses que pertenecen a un ganadero sin escrúpulos Sólo así puedo explicarme este sentimiento que me deja la programación de algunos canales de televisión.

    Por ejemplo. En canales como como Xplora o Energy se vierten programas de dudoso interés disfrazados de documentales. Como el espacio de  la casa de empeños que no está del todo mal para verlo una vez, pero emitirlo una y otra vez en nuestro país, donde ya nadie sabe a ciencia cierta quién fue El Cid, y pretender que entendamos lo trascendente de tener algo firmado por John Hancock , es a mi juicio, emitir cualquier cosa, porque nos lo vamos a tragar sin más.

    Este tipo de programas se hacen para entretener a los ciudadanos norteamericanos y después se reutilizan para alimentar al ganado de países como el nuestro; que si los los buscadores de tesoros, que sí los que compran trasteros o que sí los que tienen otra casa de empeños pero en un barrio chungo y todo es más peligroso. Las casas de empeño españolas están llenas de ordenadores obsoletos y de películas pornográficas. No encontraremos en ellas ningún Picasso, ningún botón del abrigo de George Washington ni ninguna motocicleta Saroléa.  Es entretenimiento para los americanos y pienso de mala calidad para nosotros. No sabemos que Roger de Flor fue nombrado Cesar del Imperio Romano de Oriente, pero gracias a estos programas sabemos que Paul Revere hacía unas cucharas muy bonitas. Roger de Flor tiene una calle en Barcelona pero ¿Quién coño fue Paul Revere?

    Por si fuera poco además de pienso contaminado se nos puede dar pienso tóxico del tipo de “Los cazadores del pantano”. En este programa unos pueblerinos endogámicos y desdentados, exterminan con saña a los caimanes de no sé que manglar. La violencia y el sadismo de este espacio han hecho que sienta ternura por los cocodrilos y en general por cualquier saurio u ofidio por peligroso o constrictor que sea. Que un programa esté ambientado en un lugar salvaje y recóndito no lo convierte en un episodio del Hombre y La Tierra. Es una porquería pensada para espectadores consumidores de porquería. Me imagino a quién lo programó:

    – Hay que llenar un par de horas de la tarde ¿alguien tiene algo?

    – Ha llegado un programa donde unos tarados cazan en un barrizal por dinero.

    – ¿No será muy fuerte eso de matar animales?

    – Matan caimanes, creo. A nadie le afecta la muerte de bichos escamosos.

    – En ese caso, vale.

    El pienso televisivo que se nos echa al ganado cultural que formamos en este país no sólo se sirve en canales temáticos de escasa audiencia y en forma de programas de contenido alejado de nuestra realidad cultural y social. Las grandes cadenas nos obsequian con la repetición de episodios o capítulos de series norteamericanas sin molestarse en buscar soluciones de continuidad. En pocas semanas el peinado de Teresa Lisbon se adapta a las distintas modas con la rapidez con la que Temperance Brennan despide y recontrata al mismo adjunto. Repetir una y otra vez y en periodos tan cortos de tiempo los mismos episodios no es multidifusión, es desidia, es falta de respeto, es emitir por emitir, porque cualquier cosa vale para tener al ganado cultural saciado.

    Pero no podemos quejarnos tampoco de que se nos trate como a ganado. Innovamos poco, inventamos poco. Nuestra producción local de pienso no da para saciar a tanta res extenuada por el trabajo. Se limita programas de cotilleos, de videncia o de juegos de azar, llamar a un casino televisivo “ganing” lo dice todo, ni siquiera el idioma nos sirve para crear una marca. Es pienso de tan mala calidad que algunas cabezas de ganado no estamos dispuestas a consumirlo. Por eso hay que importar alimento de fuera, del mayor productor, de los Estado Unidos. Quizás es  por eso que las autoridades norteamericanas presionan para que nuestro gobierno endurezca las leyes de protección de derechos de autor. Son sus derechos los que hay que proteger, nosotros apenas sí producimos nada que merezca la pena piratear.

    El ganadero nos alimenta con pienso de mala calidad, con programación televisiva hecha con desgana, porque no espera ninguna reacción, ninguna protesta. Que la esposa de Ned Flanders muera y resucite periódicamente o que Tabatha Coffey salve la misma peluquería canina tres veces al mes, no nos aparte de la televisión tal vez indique al ganadero que ni la corrupción política ni la reforma laboral ni la privatización del sector público lo hará.

    Entradas relacionadas.

    – Mi autentica patria.

    ¡Malas noticias! Twitter no conduce a la revolución.

  • Paseando por mi barrio.

    Viviendas del Congreso

    Me crié en un barrio singular. He crecido y he vivido la mayor parte de mi existencia en la frontera entre los barrios de La Sagrera y El Congrés en Barcelona. Digo que vivo en la frontera aunque debería decir que vivo en tierra de nadie. Mi calle pertenece administrativamente al distrito de Sant Andreu, pero ahí se acaba el acervo. Mi vivienda estaba antes que las construidas con motivo del Congreso Eucarístico de 1952 y aunque tan sólo 20 metros me separan de ellas, son suficientes para no pertenecer al barrio que lo forman. No obstante, 20 metros son 20 metros y me corresponda o no, El Congrés es mi barrio.

    Y es mi barrio además porque la Sagrera está fragmentada en dos de manera tan abrupta por la Avenida de la Meridiana, esa que dicen es paralela a esa otra Meridiana celestial que de norte a sur divide el firmamento; que ambos lados de la misma parecen dos barrios distintos y por eso, nunca en mi calle decimos que pertenecemos a la Sagrera.

    Mi barrio es tan singular que no todos los taxistas lo conocen. Durante años he tenido que dar indicaciones a estos para que me dejasen frente al Hipercor, que aunque queda algo lejos de mi portal, el recorrido se me hacía más llevadero que el tener que dar confusas directrices para llegar hasta mi casa.

    Mi barrio alguna vez fue un barrio bajo. Cuando era niño se contaban truculentas historias de atracos y violaciones. Una mujer fue asaltada en el interior de mi portal, motivo por el cual la comunidad de vecinos decidió invertir en una lámpara que permaneciera siempre encendida y así evitar que ningún otro violador se ocultara en el lóbrego descansillo del ascensor. Ahora no sabría decir que estatura tiene mi barrio. Es bajo, medio, alto…Mi barrio es y ya está.

    Tenemos algún edificio singular como el Mercado de Felipe II con sus lucernarios hiperboloides y la Iglesia de San Pio X, con su curioso campanario de hormigón de 10 plantas, una por cada Pio supongo. El templo por fuera es, bueno, muy postconciliar, pero por dentro la luz incide de una manera muy hermosa.

    Yo vivo en la calle de Doña Concepción Arenal que es paralela a la de de Doña Emilia Pardo Bazán y perpendicular a la de Garcilaso de La Vega. Mucho abolengo literario para un barrio donde no queda abierta ninguna biblioteca. Las dos que conocí ya no están, las cerraron pues no están los tiempos para mantener recintos que sólo usan los ancianos para leer el periódico. Para eso están los bares.

    La calle más larga está dedicada a Felipe II y siendo este como fue el emperador con mayúsculas, es una calle discreta, aunque en Cataluña ya se sabe, estos personajes no son apreciados sino no se explica que la plaza dedicada al Virrey Amat, el catalán más poderoso de todos los tiempos sea de lo más horrenda. ¡Qué país este mío, que considera personaje histórico y además favorito al Serrallonga y sin embargo excluya de su imaginario a Agustina de Aragón que era catalana. Cosas del nacionalismo supongo.

    ¡Ah!, se me olvidaba. Mi barrio fue en un tiempo el barrio del canódromo. Sí, un sitio donde se celebraban carreras de galgos. Cuantas horas de mi infancia pasé viendo correr a los perros. Mi abuela Rosario me llevaba con ella y alguna vez apostaba. Las apuestas consistían en acertar la pareja ganadora y por el orden de llegada. Estas se hacían en unas taquillas coronadas por un rótulo que decía el precio de la apuesta. Mi abuela siempre apostaba en la taquilla con el letrero que rezaba “25 pesetas” aunque alguna vez la vi en la de “50 pesetas”. Este tipo de apuesta era muy adictivo por el módico precio y porque si te gustaban dos perros, por ejemplo, el 3 y el 6 comprabas el boleto para ganador el 3 y segundo el 6 y el boleto para ganador el 6 y segundo el 3. Pero mi abuela no se enganchó, ni siquiera la única vez que la vi ganar; 1.000 pesetas nada menos que en aquellos tiempos era una pequeña fortuna.

    Alzado del canódormo Meridiana.

    El canódromo ya no existe. Era un espectáculo muy tedioso y muy incorrecto políticamente para los tiempos que vivimos, pues no sólo los perros eran tratados de manera, vamos a decir, poco edificante sino que además, la espera entre carrera y carrera de un cuarto de hora, era desproporcionada con respecto a la duración de estas, que apenas ocupaban un minuto . Ahora la pista es un parque para niños y el edificio con las taquillas, gradas y otras dependencias será algún día no sé qué museo.

    Bueno, hasta aquí mi arrebato literario de hoy. Todavía me quedan muchas tardes para caminar por mi barrio hasta que encuentre un nuevo empleo por lo que hay tiempo de contar más cosas.

  • Los trolls y la sopa de ajo.

    trollAntiguamente, ahora no tanto, cuando uno decía una obviedad o se le ocurría algo que ya sabía todo el mundo se decía: “Has inventado la sopa de ajo”. Me he acordado de esto leyendo este interesante artículo del blog Fogonazos, uno de esos que yo admiro, y que va sobre como combatir a los trolls de tan molestos resultan en internet. A mí particularmente me gustaría tener un troll pues sería indicativo de que este blog tiene gran audiencia o interés, aunque no me quejo de la que tengo, ¡ojo! Sin embargo aunque parezca mentira los trolls no son una cosa moderna cuya aparición va aparejada con el surgimiento de la web y de las redes sociales, no, siempre ha habido trolls en las telecomunicaciones y yo tengo cierta experiencia en ello.

    Cuando yo era un chaval, existía una clase de personas que tenían como afición conversar por radio o radioaficionados, y entre esas personas, se encontraba mi padre. Hoy en día, siguen existiendo y cumplen con una importante labor social en países cuya extensión u orografía dificulta otros tipos de comunicaciones. Pero en Europa y en España, el radioaficionado, es un dinosaurio.

    No todo el mundo podía ser radioaficionado(1) pues se entendía que esta práctica podía entorpecer y perjudicar las comunicaciones de los distintos cuerpos policiales o de seguridad y salvamento. Además, los equipos o “emisoras” eran muy costosos y no estaban al alcance del gran público, pues no sólo necesitabas la emisora sino también antenas sofisticadas, amplificadores de señal y toda suerte de accesorios.

    Por si fuera poco, en aquel entonces,  para ser radioaficionado se te exigía una licencia, sí, como se lee; un permiso como el de conducir . Y para obtenerlo tenías que acreditar ciertos conocimientos en un examen como: nociones básicas de electrónica, de  telecomunicaciones y  los códigos Morse, código fonético y el código Q. ¿Se puede uno imaginar que hoy te exigieran pasar un examen para conectarse a internet y demostrar conocimientos de TCP/IP, arquitectura de redes y HTML. Pues más o menos era eso(2).

    Pese a todo nada impedía que cualquiera entrara en una de las tiendas de electrónica de la calle Muntaner de Barcelona y se comprara una emisora y emitiera como y cuando le viniera en gana. Y es aquí donde enlazo con el tema de los trolls. Mi padre tenía la licencia para emitir pero no tenía los medios. Los equipos que tuvo no tenían potencia suficiente como para emitir sin las costosas antenas de las que hablé antes y con el paso del tiempo y debido a sus dos empleos, acabó por perder el interés y me los dejaba usar para escuchar a otros radioaficionados e incluso a la policía municipal barcelonesa.

    Así ocupé largas horas de mi adolescencia, escuchando conversaciones casi siempre aburridas y a “espiar” a la policía municipal, cuyas aventuras me entretenían mientras estudiaba, y entre todo eso, lo que más me sorprendía eran… los trolls. Porque había trolls y eran realmente ridículos. Lo bueno es que al contrario que el troll de internet, el troll de las ondas estaba perseguido por la ley por lo que el atractivo de lo prohibido, supongo, era la verdadera motivación de esta gente. Pondré un ejemplo real de como actuaban los trolls de aquella época:

    Policía municipal 1.- Charlie 2 aquí Hotel cero. ¿Me recibe? Cambio.

    Policía municipal 2.– Aquí Charlie 2. Le recibo. Cambio.

    Troll.- (Eructo)

    Policía municipal 1.- Molestias vecinales en calle del Rábano, 6. Cambio.

    Troll.- ¡Te huelen los pies!

    Policía municipal 2.- Charlie 5 está más cerca. cambio.

    Troll. – (Eructo) ¡Maricooooones!

    Policía municipal 1.- Hotel cero para Charlie 5. Cambio.

    Troll.- Canta la sintonía de la Abeja Maya en falsete. Luego eructa.

    Policía municipal 3. – Aquí Charlie 5. Estoy en Rábano, 6. Cambio.

    Troll.-  ¡Te huelen los pies!

    Policía municipal 1.- Quejas por ruido en el entresuelo. Cambio.

    Troll. – (Sonidos guturales) (Erupto) ¡Pitufos maricooones!

    Policía municipal 2.-  El llamante no comparece. Cambio.

    Troll.- ¡Te huelen los pieeees!

    (…)

    En fin, que no se ha inventado la sopa de ajo con los trolls y que estos son tan viejos como las telecomunicaciones. Me pregunto si ha habido trolls en otros tipos de comunicaciones, como por ejemplo palomas mensajeras  o correos del Zar troleadores.

    (1) Estoy hablando sobre cosas que ocurrían hace ya más de 25 o 30 años. Desconozco como son las cosas en la actualidad.

    Trollface(2). Siendo yo titulado en electrónica y telecomunicaciones (FP II) no tenía que pasar dicho examen en el caso de hubiera querido ser radioaficionado como mi padre y quería, pero para cuando obtuve mi título la radio afición estaba ya tan  en declive como las máquinas de escribir o los discos de vinilo.

  • Lance Armstrong. ¡Menudo farsante!

    CYCLING-ARMSTRONG/

     

    No puedo dejar de escapar la oportunidad de dejar constancia en mi blog de mi indignación por el caso de dopaje confesado por Lance Armstrong que en el programa de la entrevistadora Oprah Winfrey .

    (¡Qué sueño!. Es que es muy tarde. Creo qué queda café.)

    y la repercusión que está teniendo en todo el mundo. Ya que el ciclista norteamericano ganó nada menos que 7 Tours de Francia. 7 Tours ganados con la ignominiosa ayuda de las drogas y las hormonas.

    (El café me ha dado acidez de estómago. Tomo demasiado.)

    Al parecer este señor que en otros tiempos dominaba con insultante superioridad al resto de oponentes es ahora insultante pero para la dignidad de todos ellos.

    (Voy a tomar Sal de Fruta, o no voy a poder continuar escribiendo)

    Recuerdo la admiración que causaba este corredor cuando salía indemne de situaciones…

    (No tengo sal de fruta. Voy a ver si mi madre tiene Almax)

    … de situaciones que daban con los huesos en el suelo de sus oponentes, pero que él dominaba con pasmosa habilidad. ¡Claro la habilidad de la EPO y de la Hormona del crecimiento!

    (Tampoco hay Almax. Probaré con bicarbonato que de eso sé que hay)

    Su superioridad era tan abrumadora que seguramente ya despertó el recelo en las autoridades deportivas, que hoy, le están sancionando.

    (Tengo que ser más cuidadoso con el reflujo gástrico ya que este me puede provocar un ataque de asma)

    Por si fuera poco, Armstrong, no contento con arruinar su prestigio, ahora intenta esparcir la infamia entre todos sus compañeros ciclistas…

    (No tengo perdón de Dios, ya me ha dado el broncoespasmo, miran que me lo tienen dicho los médicos. Voy por el Salbutamol)

    Pero sus acusaciones de una cobardía sin parangón, no sólo afectarán al ciclismo sino que se extenderán por toda la profesión deportiva.

    (Mmm, ¡un caramelo!)

    Entiendo que el deporte es espectáculo pero incluso con esta premisa tienen que establecerse unos límites que…

    (¡Mierd..! Tengo que ir a qué me miren esta muela. Es comer algo dulce y me duele. Voy a enjuagarme la boca con colutorio)

    Unos límites fijados en no poner en riesgo la salud de los deportistas de élite, qué no olvidemos…

    (¡Joder! cómo duele la muela. Voy a por un ibuprofeno. ¡Veo las estrellas!)

    No olvidemos, como decía son un ejemplo a seguir por la juventud. Qué por si fuera poco el nefasto estímulo que del cine, la televisión y los videojuegos perciben; ahoran también llegarán a creer que pueden tomar lo que se les antoje, sólo porque farsantes como Armstrong lo hacen.

    (Pero que frio hace aquí. Mi madre ha debido dejar abierta la ventana del salón. Me está picando la garganta… ¡Mamá! ¿Queda Lizipaína?)

    En definitiva, espero que el caso de Armstrong sirva de una vez por todas de escarmiento a todos aquellos que no saben ver las verdaderas virtudes del deporte y que este señor reciba una sanción contundente y ejemplar no sólo de los organismos deportivos internacionales sino de la opinión pública en general…

    (No me gusta el tono tan grandilocuente de esta entrada. Debe ser porque hoy me olvidé de tomar el Depakine y estoy algo ansioso. Con ansiedad no se puede escribir con objetividad.  Mejor me tomo un Trankimazin, para que se me pase la ansiedad y luego lo reviso…)

  • Hazte amigo de ombligo.

    Por toda Barcelona se puede ver este anuncio al igual que por el resto de España.Malik

    El anuncio pertenece a una campaña de Médicos sin Fronteras para evitar que las madres de países del tercer mundo contagien con el VIH a sus hijos antes de nacer. Hasta aquí todo correcto. Lo que pasa es que en Barcelona la campaña es en catalán y en catalán ombligo se dice “melic” que pronunciado suena parecido a “Malik” dado que la “e” es neutra y suena como una «a» débil. Por lo tanto parece que:

    • Los autores de la campaña son catalanes y han querido hacer una gracia, pintado sobre el ombligo de la mujer la palabra ombligo en catalán.
    • Los autores no son catalanes y no se han percatado de este hecho.
    • Los autores no son catalanes, se han percatado del hecho pero lo han dejado porque son cachondos.

    Es como si el nombre del nasciturus, fuera “umvligo” o algo parecido. Los castellano hablantes lo encontraríamos llamativo, supongo. En fin, es una curiosidad, no tan grave como lo del Nokia “Lumia” que creo significa “Puta”, y queda gracioso… al menos en Cataluña.

    De todas formas suerte con la campaña.

  • Cosas nazis

     
     Cosas nazis
      
    En 1951 el profesor de la Universidad de Chicago, Leo Strauss formuló lo que se conoce como “Argumentum ad Hitlerum”  o “Reductio ad Hitlerum” (Reducción a Hitler) que significa que cuando una discusión se alarga en exceso, siempre una de las partes acusará a la otra de Nazi. Y claro, como todo lo que hicieron los nazis es abominable resulta que estamos muy limitados para justificar casi nada que hagamos.  Un ejemplo es este artículo donde se puede ver como el aborto terapéutico se compara con la eugenesia nazi. No entraré en este debate sólo menciono el artículo pues me ha dado la idea de confeccionar una lista con algunas de las cosas que no podemos hacer, como por ejemplo abortar, porque las hicieron, las promovieron o eran del gusto de los dirigentes del tercer Reich o de sus partidarios. Empiezo:

    1- La religión y la iglesia católica.

    Le duela quien le duela, Hitler era católico, de familia católica y la ideología y el partido nazis germinaron en la Baviera católica.  Católico era Rudolph Hess, Matha Goebbles  y la familia de Eva Braun. Aunque renegó del cristianismo nunca actuó o se definió como ateo como frecuentemente se le identifica. De hecho, la la mera religión o el misticismo es ya algo tan ligado al imaginario nazi, con o sin razón,  que también tendría que ser repudiada por ello. Dejemos a parte la oscura relación del Reich con El Vaticano.

    2- La propaganda y la publicidad.

    Nadie hizo un alarde de eficiencia propagandística antes como los nazis. Los once principios sobre propaganda de Joseph Goebbles siguen vigentes hoy día para las agencias publicitarias modernas y peor aún para los gobiernos.

    3- El amor a los animales.

    Hitler adoraba a los perros y a lo largo de su vida tuvo varios a los que trató con gran cariño, sobre todo al último, Blondie, la hembra de pastor alemán (¿Alsaciano?) a la que llegó situar por delante de su pareja Eva Braun en su escala de confianza personal. Además en este artículo puede leerse como el infame Heinrich Himmler, que ni se inmutaba en sus inspecciones a los campos de exterminio, salió horrorizado de una corrida de toros.

    4- El arte en general y la arquitectura en particular.

    Hitler fue pintor en su juventud y los nazis se dedicaron a expoliar las obras artísticas que encontraban en los países conquistados. Actividad a la que, por cierto, fue muy aficionado Hermann Göring, que acumuló miles de obras de arte robadas y que fueron encontradas tras la guerra en su poder.

    En cuanto a la arquitectura ni Alejandro, ni Gengis Kan, ni siquiera Napoleón, tuvieron un arquitecto de guardia y mano derecha como lo fue Albert Speer de Hitler. Aunque cabe decir, que la arquitectura siempre ha sido usada por todos los dictadores como demostración de poder, desde los faraones con sus pirámides hasta Franco con su Valle de los caídos. ¡Uy! perdón he llamado dictador a Franco, ¡qué cabeza la mía!

    5- La música clásica.

    Alemania es el país de los grandes compositores y los nazis se enorgullecían de ellos , en particular de Richard Wagner. Somos miles de aficionados a la música clásica a los que nos irrita que se le relacione a con los nazis a pesar de que el genio de Bayreuth llevaba demasiado tiempo fallecido como para poderlo considerar un simpatizante del régimen. En cambio Carl Off, autor de la tan popular Carmina Burana, sí fue un nazi de tomo y lomo pero a nadie parece importarle.

    6- La estética y la imagen.

    Ningún otro régimen dictatorial cuidó tanto su imagen y su estética. Los nazis prácticamente tenían una imagen de marca. Fue Hugo Boss el que diseñó los uniformes de las SA conocidos como camisas pardas y fabricó tanto los uniformes de las SS como los de las Waffen SS. En cualquier tienda de maquetas, las relacionadas con el ejército alemán durante la S.G.M. superan en mucho a todas las demás en oferta. Aclaro que esto es una observación mía y no está basada en estudio estadístico alguno.

    7 – La comida sana y las campañas contra el tabaco y el alcohol.

    Hitler era estrictamente vegetariano, como Steve Jobs por ejemplo, y no bebía alcohol. Tampoco fumaba y creo recordar haber leído que prohibió hacerlo en su presencia.

    8 – La Coca-cola.

    La empresa norteamericana Coca-cola no quiso renunciar a sus beneficios en el mercado alemán cuando el gobierno americano prohibió a sus multinacionales comerciar con el tercer Reich. Para ello cambió el nombre a sus fábricas alemanas y comenzó la distribución de una bebida con sabor a naranja, fácil de producir en tiempos de guerra y tuvo un gran éxito. Esa bebida recibió el  nombre de Fanta.

    9 – Volskwagen, Porsche y Ford.

    El escarabajo fue promovido por el régimen y diseñado por Ferdinand Porsche a partir de unos bocetos del propio Hitler.  Más desconocido pero quizás más grave fue la directa vinculación entre el magnate del automóvil Henry Ford y la ideología nazi. Ford fue el autor del libro: El judio internacional, del que el propio Hitler decía, que le había servido de inspiración. En agradecimiento el Führer condecoró a Ford.

    10 – Otras cosas relacionadas de algún modo con los nazis.

    • La gente rubia.
    • Los ojos azules.
    • La palabra socialismo.
    • La investigación médica, especialmente en genética.
    • La NASA, (Véase Von Braun)

    Recomiendo la lectura de este artículo  sobre un texto de Eduardo Galeano, donde se habla de más cosas que deberíamos detestar por tener relación con los nazis.

    Cosas nazis
    Sí Peter. Cosas nazis.

    Entradas relacionadas.

    Mi operación de cataratas.

    Me he borrado de Facebook.

    El erudito camuflado. Hoy: Escepticismo.

    El erudito camuflado. Hoy: música clásica.

  • Noticias de Chile

    Un ex compañero de trabajo, Sebastián, se marchó a Chile hace algún tiempo a buscarse la vida. Sebastián es ingeniero técnico con muchos años de experiencia pero de nada le ha servido, no hay trabajo en España para él. Así que cogió a sus dos hijos y a su esposa y partió rumbo a América. Ayer recibí un e-mail suyo donde me cuenta como le va la vida. Transcribo a continuación su texto en negro y mis comentarios en rojo.

    Hola Sebastián:

    Voy a escribir mis impresiones sobre tu carta donde me cuentas como te está yendo por Chile, directamente debajo de cada párrafo tuyo. Procedo.

    ¡Hola David!

    ¿Cómo va todo? A ver, ya se acabaron las vacaciones y ahora tengo un rato para escribirte y explicarte un poco más en detalle. Intentaré ir por pasos para no liarme.

    La verdad que con el correo que te envié intenté animarte a tomar la decisión de agarrar las maletas y venir a Chile (o cualquier otra parte del mundo), sin embargo no me gusta el ¡oye!, esto es lo mejor del mundo, hay muchísimo trabajo, sueldos astronómicos, calidad de vida genial, a mi cuando me dicen eso pienso: algo me está ocultando. Y es que como tú bien sabes nadie da «duros a cuatro pesetas», esto tiene muchas cosas buenas y muchas malas, por eso a mí me gusta hacer un poco de «abogado del diablo» y no solo contarte lo bueno, porque si no vas a llegar aquí y me vas a decir, ¡leches!, me habías dicho que esto era Baden Baden y ahora llego y me encuentro que no llega a Santa Coloma de Gramanet, por poner un ejemplo.

    Puedes estar tranquilo. No acostumbro a ilusionarme. Creo que el tiempo que compartimos en la galera fue más que suficiente para que te dieras cuenta que el optimismo no está entre mis muchos y sorprendentes talentos. No me ilusionaría ni aunque me escribieras desde Montecarlo. Creo que entendí el verdadero tono de tus anteriores noticias.

    Lo primero te diré todo lo que a mí no me gusta:

    a) Tener a abuelos y nietos separados por 11.000 km es con mucha, muchísima diferencia lo que más me cuesta. El pequeñajo ni se entera, pero la niña siempre ha tenido una relación fortísima con mi madre y ahora, aunque se ha adaptado estupendamente, le resulta muy duro. Ayer por ejemplo estuvo llorando y me decía que estaba enfadada con la abuela porque no venía a verla. A mí la verdad, es que se me parte el corazón. Por eso no me atrevo a estar aquí mucho más de un año. Privar a los abuelos de disfrutar de sus nietos me parece un poco cruel y egoísta.

    Como ya he comentado en mi blog, mi mayor reserva sería dejar a mis padres tan mayores solos. Cuento con su total apoyo y comprensión pero yo sé que mi padre no se lo va a tomar bien. No tengo más familia que mi hermano y él no sólo hace mucho que voló sino que es el primero en animarme a emprender cualquier aventura.

    b) La ciudad de Santiago en particular y el país en general está algo descuidado. Hay muchos perros callejeros, unos 4 millones en todo Chile. Tampoco hay un servicio público de limpieza tal como lo conocemos en España. Eso sí, hay zonas que son una maravilla, como te decía el otro día: Las Condes o Vitacura.

    Tampoco esto me preocupa. No recuerdo cuán mayor soy que usted pero yo sí he vivido en la España de los 80, incluso en la España de los 70. Pasé mis primeros 5 años de vida bajo la dictadura. He visto en la tele jurar el cargo a Gerard Ford y he puesto singles de Boney M. en la fiesta de fin de curso de 8º de EGB. Además tengo gratos recuerdos de mi infancia en Cómpeta, provincia de Málaga, donde jugaba despreocupado con los perros callejeros que por aquel entonces pululaban por el pueblo.

    Santiago

    c) Los chilenos son en general muy amables pero me he encontrado con algunos elementos indeseables que intentan timarte en cuanto hay un solo peso de por medio. Mira en este viaje me han pasado dos cosas: primero nos cargaron 90 € en la tarjeta de débito en una gasolinera sin autorizarlo, firmaron con nuestro nombre, así que no fue una equivocación. Conseguimos que nos devolvieran el dinero pero no es agradable. Luego cuando íbamos a devolver un coche de alquiler nos dicen que teníamos que pagar 150 € por unos bollos pequeñitos que supuestamente le habíamos hecho, cosa que es falsa. Demostré que uno ya estaba y que lo tenía apuntado pero el otro me lo colaron, estoy seguro, porque el tío se puso a limpiar el coche buscando bollos y el cabrón sabía dónde estaban los bollos existentes.

    Esto sí me preocupa un poco. No porque los chilenos sean especialmente malignos sino porque soy propenso a que me timen. Me timaron en Granada, en 4 de las 7 ciudades de Italia que he visitado, en El Cairo y en prácticamente todos los distritos electorales de Barcelona. Nunca he tenido que lamentar grandes pérdidas económicas pero sí enormes derramas de autoestima. Sea en Santiago o en Helsinki, tengo una cara de panoli que no se la salta un gitano y tarde o temprano alguien me la pega, así que no le daré más vueltas.

    d) Sanidad, educación, etc. todo privado. La educación al tener plan de regreso en un año pues no me preocupa, pero el tema de la sanidad sí, ya que aquí todo es privado y aún con seguros médicos en caso de una hospitalización tienes que pagar un porcentaje, como todas las compañías de seguros vamos.

    Aquí toca usted un tema delicado y por ahora el mayor impedimento para emular a Inés Suarez. Soy asmático crónico y ninguna mutua cubre las enfermedades de este tipo. Lo sé porque yo tengo además de nuestra españolísima y estupenda seguridad social, una mutua privada a la que he recurrido para todo lo relacionado con mi operación de cataratas, pero que no ofrece ningún servicio gratuito para mi enfermedad congénita, que no sé si recuerda, es bastante severa. Aunque ahora estoy como un chaval y me siento cual pimpollo reventón, desconozco como afectará un cambio de clima y de latitud tan grande en mis delicados bronquios. Mi hermano que ha viajado en incontables ocasiones a Chile, dice que Santiago es una ciudad inhóspita en invierno y si lo dice él le creo, así que tengo que considerar este aspecto cuidadosamente.

    En general esas cosas son las que no me gustan del país, todas son salvables excepto la primera, que para mí es la más importante y sinceramente pienso que no todo en la vida es el dinero. Prefiero que mi familia sea feliz y tener menos dinero.

    Ahora te diré lo que sí me gusta de Chile:

    a) Creo que ahora mismo y para la gente que no hablamos inglés y que no nos queremos jugar la vida trabajando en países «exóticos» es la mejor opción. Necesitan muchos profesionales: médicos, psicólogos, ingenieros, arquitectos…y pagan razonablemente bien. Las diferencias salariales son exageradas, en la empresa donde yo trabajaba el delineante que llevaba diez años cobraba menos de 800 € y yo recién entrado cobraba 1.700 €. Ya si te vas a guardias de seguridad, cajeros de “super” y esas cosas pues como mucho los 500 €. Pero pienso (aunque te deberías informar bien) que con tu experiencia podrías tener trabajo y vivir bien.

    “I speak english very well, but” es lógico que la adaptación a un nuevo país es más fácil si no has de cambiar de idioma. Los que se niegan a celebrar el 12 de octubre no ven este aspecto práctico, usted ya me entiende.

    Por otra parte me comenta lo del salario y eso es algo que en principio debo de considerar ya que como me han recomendado, no debería ver mi aventura austral como un cambio radical de vida, sino como una aventura a un año vista. Claro que no voy a irme al quinto pino por 500 “lauros” ya que para eso me quedo aquí, pues por obra y gracia de nuestros jefes nunca gané lo suficiente como para poder ser bendecido con una hipoteca, por muy “subprime” que fuera, y ahora vivo con mis padres lo cual es desconcertante pero económico. Y respecto a las diferencias salariales, todo el mundo ganaba más que yo en la plantación de algodón. ¡Hasta los ácaros de la moqueta tenían un techo salarial superior al mío! (Recuerde que yo inventé la aplicación con la que se calculaban los objetivos y los pluses, así que lo sé bien)

    b) Pienso que extrañamos menos en un país como Chile que no en Europa, tenemos el mismo idioma (más o menos), el mismo carácter (informales, sucios, borrachos, je,je), clima muy similar (en Santiago de hecho es clima mediterráneo seco, mismas temperaturas que BCN pero sin la humedad), gastronomía relativamente parecida… todas estas cosas si te vas a Europa o Canadá como me dijiste, pues cambian radicalmente.

    Pues yo no me identifico como informal, sucio, borracho,…, sé lo que quiere decir, pero será por mi ascendencia británica y mis colegios subvencionados pero yo soy todo un gentleman; así que no sé si encajaré…

    c) Es un país seguro, si no te metes por donde no debes y no haces cosas raras pues tienes un buen nivel de seguridad, no es España pero puedes vivir tranquilo.

    Me remito al punto c) de las cosas negativas.

    d) Estar en Chile te da la oportunidad de conocer un país con muchos contrastes (de todo tipo, sociales y paisajísticos) y te da la oportunidad de conocer otros países de la zona. Lo que he viajado te diré que vale la pena. El sur de Chile es un espectáculo, nosotros ahora hemos estado en Puerto Varas (Patagonia Chilena), lagos, volcanes, fiordos, playas…Puerto Varas

    Este es otro de los puntos que más me ilusionan el paisaje. Quedé prendado de las historias que contaba Danilo, el arquitecto Chileno que trabajaba con nosotros en la Galera, y sé que allí podré quizás ver una aurora austral y ahora que ya no tengo cataratas y he vuelto a ver la Vía Láctea, mi sueño sería ver las Nubes de Magallanes… Me está subiendo el azúcar, voy a parar.

    e) Algo que no tiene precio es la experiencia, tanto laboral como personal. Laboralmente pienso que te abrirá muchas puertas colocar en tu C.V. que has estado un año (o dos o cinco) trabajando en Chile, porque es un hecho diferenciador, porque demuestra que eres una persona de recursos y demuestra que eres valiente a la hora de tomar decisiones. Personalmente, mejor incluso, el conocer otra gente (chilenos y españoles), otra cultura, ver gente que vive con casi nada y son más felices que los españoles que tenemos todo, como se toman las cosas con calma (la mayoría de veces con demasiada calma) y no viven estresados como nosotros. Además aprendemos a valorar lo que tenemos en España y eso es algo que no se paga con dinero.

    Ese es uno de los aspectos en los que hace hincapié mi hermano. Qué me lo tome como una experiencia para endurecerme, salir de la rutina, darle relumbrón a mi currículo y demostrar que soy valiente; aunque eso ya lo he demostrado después de 14 años de galeras, jadeando por el asma y cegado por las cataratas. Claro que es un tipo de mérito que no puedes poner en Infojobs.

    Resumiendo.

    Pienso que es una MUY BUENA OPCIÓN venir ahora mismo a Chile, eso sí, siendo consciente de las cosas que te digo. Yo en tu situación me haría una pregunta: ¿quiero marcharme a trabajar fuera de España?, si la respuesta es sí, pues empieza a informarte, mira de que podrías trabajar (delineante, informático, diseñador gráfico…), por donde se mueven los sueldos, etc…Te diré que con 800 € una persona aquí vives (de hecho 800 € para uno es más que 1.700 € para cuatro, je,je), lo que te obligará a compartir piso, que también es una buena experiencia Respecto al tema de papeleos es muy sencillo, no piden demasiadas cosas, a mí por venir con mi familia pues me pedían certificados de nacimiento, matrimonio, mi título y poco más…si te interesa puedes mirar:

    http://www.extranjeria.gov.cl/

    Y para tramitar todos los papeles sin tener que ir a Madrid y perder dos días:

    http://www.urgestion.com/

    Seguro que en BCN tienes más empresas que hacen lo mismo, yo lo hice con esta gente y fue muy bien, mandaron una empresa de mensajería a recoger los papeles y en una semana o algo así los tenía legalizados. Todo esto tiene que pasar por ministerio de justicia, educación, asuntos exteriores y en consulado de Chile… ¡vamos! un rollo si lo tienes que hacer tú, además de caro.

    Una cosa que he hecho es poner mi currículo en una página que se llama www.trabajarenchile.es, pero como me has comentado en el punto c) de las cosas negativas, no sé si he hecho bien. Le he dicho a mi familia que como me llegue una sola convocatoria de entrevista de trabajo de esta página, cuando en mi buzón de Infojobs no hay más que arañas, lo tomaré como la señal del destino que necesito para emprender mi partida.

    También no sé si vendrías tú solo o vendrías con tu novia. En el segundo caso sí que lo tendríais que pensar mejor, porque sin título no puede aspirar a sueldo mayor de 500 € y para el niño (o chico) tendríais que coger un colegio privado, así que económicamente no sé si sería muy viable.

    Nada de esto me preocupa. Me separé tres meses antes de que me despidieran de la plantación de algodón. Fue una separación amistosa y llegamos enseguida a un acuerdo: ella se quedaba con todo y yo me iba, así que no me quedan ataduras en España salvo mis padres, mi hermano y el asma.

    Chile 3

    Si tienes algo de dinero ahorrado, digamos que te haría falta unos 800 o 900 € para el vuelo más dinero para mantenerte unos 3 meses, lo mismo que gastarías esos 3 meses en España, yo me informaría bien y si lo ves viable, que yo creo que sí, te vienes, que te gusta pues te quedas, que no pues te marchas y al final lo único que habrás perdido será un billete de avión y a cambio pues, habrás viajado a otro continente.

    ¡Eh! que yo ya estado en África y África es otro continente…

    Qué conste David que mi intención no es darte la «chapa» ni intentar convencerte de que tomes una decisión que no quieres, simplemente te veo (o te leo) un poco cansado de la situación en España y pienso que un cambio como este puede ser algo bueno y muy sano. Yo que ya lo he hecho pues te puedo ayudar con consejos y orientaciones.

    No me da la chapa en absoluto, Don Sebastián. Me interesa mucho lo que me cuenta y sí no me sale ningún empleo o alguna otra cosa estimulante de aquí a finales de febrero, consideraré seriamente marcharme en los términos que me comentas anteriormente.

    Si realmente te planteas salir fuera de España yo creo que Chile es la mejor opción. El resto de Sudamérica es inseguro, e inestable. Yo desde luego ni me lo plantearía. En E.E.U.U., Canadá o en Europa tienes la barrera del idioma pues trabajar con un idioma que no controlas 100% no debe ser muy agradable, Además de leyes de inmigración duras (excepto Europa claro), climas duros… Bueno, no sé qué más cosas contarte. Si quieres preguntar cualquier cosa pues me dices. ¿Vale?

    Muchas gracias por toda esta información. No dudes en enviarme tus impresiones ya que aunque no lo parezca esta es, de momento, la opción de futuro más tangible que tengo.

    Espero que esta vez me haya explicado mejor y que te ayude a tomar una decisión. Ya me contarás. Un abrazo.

    Sebas.

    Un abrazo Don Sebastián.

    David.

  • Resumen del año 2012

     

    Sin-curro

    2012, ha sido un año muy duro. Un año de crisis económica y de una involución política como nunca imaginé. Ha sido un año que he pasado en el paro, salvo las pocas semanas que he empleado en la redacción del libro sobre electrotecnia que me encargaron.

    Durante este año he tenido tiempo para pensar y sobre todo en preocuparme, preocuparme muchísimo, aunque eso no es propio del 2012 ya que preocuparme es mi afición favorita. Me preocupa mi futuro, me preocupa la salud de mis padres, me preocupa la situación política y económica… en fin, me preocupa todo.

    2012 ha sido también el año en que he roto definitivamente con Silvia, el único amor terrenal de mi vida. La sigo queriendo, por eso, creo que lo mejor que puedo hacer por ella es dejarla volar. Me duele, como ninguna otra herida me dolió jamás, pero como leí en alguna parte, la decisión más difícil para uno mismo, es la correcta.

    Teniendo todo lo anterior en cuenta este debería ser uno de los peores años de mi vida pero no es así. Al contrario, siempre recordaré el 2012 como el año en que recuperé la vista. La operación que eliminó las cataratas corticales que hacía 28 años que padecía, y que ya nada me dejaban ver en los últimos meses, fue todo un éxito. La larga convalecencia y el elevado coste de las prótesis merecieron la pena. No sólo por que podré hacer cosas antes impensables, como sacarme el permiso de conducir o poder caminar por sitios oscuros sin riesgo de romperme la crisma tropezando con cosas, sino también por el efecto sicológico que ha supuesto, ya que viendo mejor el presente, no me parece tan oscuro el futuro.

    Para el año que viene no tengo propósitos salvo el de que sea un año sin días en blanco. Quiero  volver a la lucha para obtener un nuevo empleo, para cuidar de mi familia o para lo que sea, pues con mis cristalinos de a 850€, mi asma al 90% de capacidad pulmonar y mi puente de zirconio; me siente más fuerte y capaz que nunca. 

    En fin, a todos los amables lectores de este blog, que los hay, y en general a todo el mundo un feliz 2013.

  • El fin del mundo no ha llegado… otra vez.

    Mayas

    Me había propuesto escribir algo pretendidamente ingenioso, el día en que se cumplía una de las más cansinas y estúpidas profecías de todas cuantas he tenido noticia a lo largo de mi vida. Pero la verdad es que no tengo ganas. Estoy más que harto de toda esta mierda mística y paranormal que tanto alucina a tanta gente. Estoy harto de fines del mundo, apocalipsis y raptos. Harto de profetas, mayas, Nostradamus y su puñetera madre. Pero sobre todo esto harto de la gente que consume esta mierda de Iluminatis, Reptilianos, ovnis y religión mezclada con parapsicología.

    Es desalentador no sólo el gran éxito que tienen los programas de televisión de videncia y esoterismo, la cantidad de literatura tanto impresa como en Internet sobre estos temas y la proliferación de negocios sobre tonterías como la homeopatía, la acupuntura y la medicina holística en general. Por cierto, basta con añadir el adjetivo holístico a cualquier cosa y ya tienes una nueva terapia con la que te puedes forrar: diagnostico holístico, masaje holístico o coaching holístico. Tan sólo te hace falta un diploma de la Universidad Pentecostal de Minnesota o de los laboratorios Boiron y ¡ala! a curar dolores articulares, orzuelos y depresiones.

    Pero lo más duro es cuando tu pareja o alguien a quien quieres ocupa su tiempo libre en ver las ocurrencias de conocidos divulgadores paranormales o gasta su dinero en almanaques de reputados astrólogos. ¡Qué bajón me entra cuando una mujer que me gusta me pregunta mi horóscopo!  Suelo balbucear algo así como: “Creo que soy Escorpión” mientras le pido a la tierra que me trague. No tengo nada de que hablar con alguien que te pregunta mi signo zodiacal en los diez primeros minutos de conversación y es un problema pues hablar es mi mejor baza con las mujeres, o eso creo.

    En fin, como soy perezoso no he cumplido con mi propósito de confeccionar una lista con todos los vividores, engañabobos, crédulos y cretinos que nos han agobiado con esta idiotez de la profecía maya, el planeta Nibiru y la inversión magnética de la Tierra; y enviarle por correo un ¡Zas en toda la boca! Así que sirva esta entrada como uno grande para todos ellos.